Por Juan Velásquez
Opinión
LA NUEVA ANTORCHA.- Estamos en la antesala de la suspensión general de todas las garantías constitucionales.
La autonomía regional y municipal en este sistema de gobierno se perdió hace mucho tiempo, si el gobernador o el alcalde, no son afectos al gobierno no tienen la misma autoridad y autonomía. A partir que entre en vigencia la suspensión general, será formal, notoria, y pública la dictadura Bolivariana.
Todos los poderes a discreción de Nicolás Maduro, la hegemonía del poder será a caída y mesa limpia.
Se acabó el PAN de piquito. No habrá derecho al tránsito público, será obligatorio el salvoconducto y todo por excepción, aunque aquí no se no se respeta el derecho a disentir, ni a la Vida.
Dios nos agarre confesado y preparémonos para una mayor represión y abuso de poder.

