Teherán aseguró que el entendimiento preservará sus intereses, insistió en que las negociaciones son exclusivamente bilaterales y descartó cualquier participación de Estados Unidos
Con información de Infobae
Internacionales
LA NUEVA ANTORCHA. — Más de cinco meses después del inicio de la guerra en Medio Oriente, Irán anunció que las conversaciones con Omán para definir un nuevo esquema de navegación en el estrecho de Ormuz entraron en su etapa final. El régimen de Teherán afirmó que las negociaciones avanzan hacia un acuerdo bilateral para reorganizar el tránsito por una de las rutas marítimas más importantes del mundo y reiteró que Estados Unidos no participa ni tendrá injerencia en el proceso.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, informó que el diálogo con Mascate se encuentra en su “fase final” y aseguró que ambos países buscan un entendimiento que redefina el funcionamiento del estrecho. Paralelamente, el Ministerio de Exteriores iraní insistió en que “el estrecho de Ormuz no volverá a su estado anterior bajo ninguna circunstancia”, en referencia al régimen de navegación que existía antes del conflicto.
El portavoz de la Cancillería iraní, Esmaeil Baqaei, aportó nuevos detalles sobre el contenido de las conversaciones y reveló que ambas partes están próximas a consensuar un corredor marítimo alternativo.
“Ahora vamos a llegar a un acuerdo sobre una ruta aceptable para ambas partes —ni la ruta norte ni la ruta sur—, pero que respete los derechos soberanos de ambas partes y salvaguarde nuestros intereses nacionales y nuestra seguridad”, declaró durante una entrevista con la televisión estatal iraní.
Según el régimen persa, ese nuevo trazado sustituiría los corredores actualmente utilizados y buscaría equilibrar las necesidades de navegación con las exigencias de soberanía y seguridad planteadas por Teherán y Mascate.
“Las conversaciones entre Irán y Omán son bilaterales y no conciernen a la otra parte”, señaló además el Ministerio de Exteriores iraní en un comunicado difundido por la televisión estatal, al insistir en que el objetivo es alcanzar un “acuerdo mutuo” que “sirva a los intereses iraníes”.
El estrecho de Ormuz constituye uno de los principales puntos estratégicos del comercio internacional de hidrocarburos. Una parte significativa del petróleo y del gas natural licuado exportados desde Medio Oriente atraviesa diariamente ese corredor marítimo. Desde el recrudecimiento de la guerra, Irán reinforced su control sobre el paso y convirtió esa posición en uno de sus principales instrumentos de presión frente a Estados Unidos y sus aliados.
El anuncio también coincidió con una nueva respuesta de Teherán a declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre una presunta reapertura del estrecho. Funcionarios iraníes y medios cercanos a la Guardia Revolucionaria rechazaron esas afirmaciones y aseguraron que la situación operativa en Ormuz permanece sin modificaciones.
Araqchi trasladó esa posición durante una conversación telefónica con el ministro de Exteriores de Arabia Saudita, Faisal bin Farhan. Según la versión difundida por Teherán, el canciller iraní afirmó que las condiciones en el estrecho siguen siendo las mismas y advirtió que el país mantiene su capacidad para responder ante cualquier eventual acción militar de Estados Unidos.
Trump canceló los ataques contra Irán
Entretanto, Donald Trump aseguró este sábado que Estados Unidos e Israel habían acordado aplazar nuevos ataques contra Irán con el objetivo de facilitar un entendimiento que permitiera poner fin a la guerra.
El mandatario sostuvo que aceptó suspender operaciones militares después de recibir pedidos de varios actores regionales para privilegiar una salida diplomática. Además, afirmó que cualquier acuerdo debería incluir la “inmediata, completa y total apertura del estrecho de Ormuz” y el fin de la amenaza nuclear iraní.
Sin embargo, esa versión fue desmentida por los iraníes. Medios oficiales calificaron las declaraciones de Trump como falsas y aseguraron que las fuerzas armadas permanecen “en máxima alerta y listas ante cualquier eventualidad”.
Mientras continúan las conversaciones con Omán, el futuro del estrecho de Ormuz sigue siendo uno de los factores más sensibles para la estabilidad de Oriente Medio y para el suministro energético mundial.
Si ambas partes concretan el acuerdo anunciado por Teherán, la región podría contar con un nuevo corredor marítimo administrado bajo reglas distintas a las vigentes antes del estallido del conflicto, aunque persisten las dudas sobre su impacto en la navegación comercial y en la evolución de la guerra.

