Colombia: Muere el jefe disidente de FARC ligado a un magnicidio, se trata de alias “Robinson Gutiérrez” estaba implicado en el crimen de Miguel Uribe Turbay y que fue dado de baja en una operación en el departamento de Huila
Las recientes operaciones militares y policiales despliegan un impacto decisivo tras neutralizar a clave cabecillas de grupos armados e incautar cargamentos de droga en todo el territorio colombiano
Redacción LNA / Especial WM CNP 9.192
Internacionales
LA NUEVA ANTORCHA. — Las Fuerzas Militares y la Policía Nacional de Colombia han intensificado sus acciones estratégicas en las últimas horas, logrando desarticular importantes mandos de organizaciones criminales que operan en diversas regiones del país. Esta ofensiva de alta precisión ha neutralizado a figuras clave del crimen organizado, entre las que destaca la caída de Robinson Gutiérrez, alias «Robinson», abatido este 27 de septiembre en el departamento del Huila. Señalado como el principal responsable político y financiero de la estructura ‘Teófilo Forero Castro’ de las disidencias de las FARC, «Robinson» ha quedado vinculado a la financiación del magnicidio del senador y candidato presidencial Miguel Uribe Turbay, lo que representa un quiebre significativo en las finanzas de esa agrupación disidente.
Un líder de la disidencia de las FARC Segunda Marquetalia, acusado de financiar el magnicidio del presidenciable Miguel Uribe Turbay en 2025, murió en una operación de la fuerza pública, informó este domingo (27.09.2026) el mandatario de Colombia Abelardo de la Espriella.
Esa organización encabezada por Luciano Marín, conocido como Iván Márquez, antiguo dirigente de la extinta guerrilla que firmó el acuerdo de paz de 2016 y luego retomó las armas, estaría detrás del magnicidio del político de derecha, según la fiscalía.
Uribe Turbay, un senador de 39 años, fue baleado el 7 de junio de 2025 durante un acto de campaña y falleció dos meses después en un hospital.
A este resultado se ha sumado la neutralización de José Luis Pérez, alias «Cholo», segundo al mando de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) y articulador del tráfico de cocaína hacia Centroamérica, quien ha sido abatido en una operación conjunta en la Sierra Nevada de Santa Marta. La respuesta armada ilegal tras su caída ha provocado disturbios e incendios de autobuses en la Troncal del Caribe, obligando al Gobierno Nacional a ordenar la militarización inmediata de Santa Marta para restaurar el orden público. Este golpe contra las ACSN ha profundizado la desarticulación de su cúpula directiva, la cual ya había registrado semanas atrás la baja de su máximo líder, alias «Bendito Menor», durante la operación «Centinela de la Patria» realizada en Riohacha.
El fortalecimiento del control territorial ha permitido además un despliegue operativo continuo en las últimas 24 horas, abarcando departamentos críticos como Huila, Santander y las zonas fronterizas. En la jornada más reciente, las autoridades han reportado la captura de 19 personas vinculadas a redes de narcotráfico y la incautación de más de 900 kilogramos de sustancias ilícitas en diversos procedimientos terrestres y marítimos. Estas acciones responden a la necesidad de neutralizar tanto la expansión logística de los grupos armados como el uso creciente de tecnologías en ataques contra la Fuerza Pública.
El balance operativo de 2026 ha reflejado un cerco sostenido contra los capos del narcotráfico con proyección internacional, evidenciado en la muerte de piezas históricas del crimen fuera y dentro de las fronteras colombianas. Entre estos hechos resalta el ajusticiamiento en el Valle de Toluca, México, del reconocido narcotraficante y exparamilitar Juan Santiago Gallón Henao —vinculado al entorno del asesinato del futbolista Andrés Escobar en 1994—, así como el hallazgo del cadáver con signos de tortura de alias «Flaco Jerson» en Montería, tras retornar al país luego de cumplir condena en Estados Unidos.
Con esta serie de intervenciones de alto impacto, el mando militar y policial ha reafirmado el objetivo estatal de desmantelar las estructuras finacieras y operativas del terrorismo. El incremento de la presencia militar en áreas clave como la Troncal del Caribe y el sur del país busca contener las eventuales represalias de las estructuras criminales y garantizar la seguridad de la población civil frente a la reconfiguración de los liderazgos ilegales en la región.


