Mar. Jul 28th, 2026

Por Alberto García Sánchez

Opinión

LA NUEVA ANTORCHA.- Un amanecer feliz me induce a tomar la decisión de entrar en modo jubileo como fiel seguidor de los principios y fundamentos de la iglesia católica. Se trata de un evento de la iglesia que ocurre cada 25 años y que las personas inician el proceso de renovación y reconversión espiritual para recibir de nuestro Padre Celestial, la indulgencia plenaria.

El jubileo será durante el año que está por entrar y las celebraciones jubilares se realizarán en las iglesias que permite la solidaridad espiritual con los trabajadores que soportan estoicamente los escuálidos salarios de los sectores públicos y privados que impiden la compra de alimentos y atender los problemas de salud.

Es también la oportunidad para la salidaridad con los presos políticos encerrados bajo la sombra y sometidos a limitaciones de alimentación y líquidos necesarios para la vida. Es la ratificación para seguir apoyando a nuestros hijos en el proceso de formación académica para que sean a corto, mediano y largo plazo la generación de relevo que requiere la Patria para sacar de la crisis a la Venezuela potencia. Por eso pido y clamo a mis amigos, no invitarme para el “bochinche y jolgorios» durante el año de la esperanza y fe que está por llegar.

A los amigos Eugenio y José Manuel, les pido que no se asombren de mi decisión de entrar en modo jubileo para corregir los pecados cometidos en ese largo trajinar.

La Biblia nos recuerda que durante el año jubilar se perdonaban a los esclavos y se les restablecían sus derechos conculcados sobre la tierra. También las mujeres perdonaban a los hombres impíos para reunificar a la familia. En el año jubilar 2025, sería interesante restablecer el perdón para que florezca el amor y también la flor de amapola que induce al sueño, como dicen los griegos, porque corrige la irritación de los ojos. ¡Viva el jubileo!

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Albert
27/12/24