Jue. Sep 24th, 2026

​Las intensas precipitaciones registradas en el norte de Anzoátegui paralizan el tránsito, colapsan los sistemas de drenaje en Barcelona, Puerto La Cruz y Lechería, y mantienen en máxima alerta al municipio Guanta por el alarmante aumento del caudal de sus cauces fluviales

Por William Miquilena CNP 9.192

Comunidades

LA NUEVA ANTORCHA. — Un inclemente temporal desatado en las últimas horas sobre el eje metropolitano del estado Anzoátegui ha sumergido en el caos a la conurbación urbana integrada por Barcelona, Puerto La Cruz, Lechería y Guanta. El violento aguacero, acompañado de ráfagas de viento y descargas eléctricas, superó de inmediato la capacidad de absorción del sistema de drenajes pluviales, transformando importantes arterias viales y avenidas principales en auténticos ríos embravecidos que imposibilitaron el libre tránsito vehicular y peatonal.

​El punto focal de mayor angustia se localiza en el municipio Guanta, donde la comunidad permanece en estado de alerta máxima debido a la peligrosa e imponente crecida de la Quebrada La Culebra. Los habitantes ribereños y comerciantes de las zonas adyacentes han comenzado a desalojar enseres y a tomar medidas de contingencia ante la inminente amenaza de desbordamiento de este cauce, cuyo nivel ha subido drásticamente en cuestión de horas, reviviendo el temor a severas inundaciones en el casco histórico de la jurisdicción.

​Simultáneamente, en la ciudad de Puerto La Cruz y la zona turística de Lechería, las calles del casco central y avenidas neurálgicas quedaron completamente anegadas. Sectores populares y urbanizaciones de Lechería sufrieron la entrada de agua en locales comerciales y viviendas a nivel de calle, mientras que en Puerto La Cruz el colapso del flujo vehicular causó un embotellamiento masivo, complicando la evacuación rápida de los ciudadanos hacia zonas de resguardo.

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​Por su parte, la capital del estado, Barcelona, reporta vastas comunidades sumergidas en el agua, acumulando afectaciones críticas en zonas populosas donde el estancamiento pluvial ha afectado el patrimonio familiar de cientos de habitantes. A este panorama adverso se suman las fallas intermitentes y suspensiones en el servicio eléctrico en los cuatro municipios, originadas por la caída de árboles sobre el cableado y el colapso de subestaciones afectadas por la humedad.

​Ante la gravedad de la situación, los cuerpos de seguridad ciudadana, Protección Civil y funcionarios de la gobernación y alcaldías han desplegado operativos de monitoreo continuo en las áreas de mayor vulnerabilidad. Las autoridades exhortan a la población de la conurbación a mantenerse resguardada en sus hogares, evitar circular por avenidas inundadas y reportar de inmediato cualquier eventualidad a las líneas de emergencia mientras persista el inestable patrón meteorológico sobre la región.