Por Virgilio Heredia
Opinión
LA NUEVA ANTORCHA.— Diciembre, el último mes del año, solía ser sinónimo de alegría tradicional, de reencuentro familiar, de niños felices con los regalos del Niño Jesús y de familias unidas en torno a una mesa, disfrutando de un rico plato navideño con sus hallacas y demás ingredientes.
Era un mes esperado con anticipación y alegría. Claro, en noviembre recibíamos los aguinaldos que nos alcanzaban holgadamente para comprar los ingredientes, las bebidas y los juguetes. No existían los bonos, el dinero alcanzaba, e incluso nos quedaban las buenas quincenas del propio mes de diciembre.
La Cruda Realidad de Diciembre de 2025
¿Qué sucede en este diciembre de 2025? Nos enfrentamos a salarios de miseria y aguinaldos fraccionados en cuatro porciones. El pasado 29 de noviembre de 2025, el 85% de la población recibió su tercera porción, de apenas 478 bolívares. Así llega diciembre: limpios y sin los ingredientes básicos para siquiera hacer algunas hallacas.
El Clamor por el Bono de $400
¿Por qué tanta insistencia con el Bono Navideño de $400? Porque sería la única salvación para sonreírle a la Navidad y poder disfrutar de nuestro plato tradicional.
Vea esto, Gobernador Marcano: sin dicho bono, tendríamos que afrontar diciembre solo con el bono de guerra económica y las dos quincenitas, sumando un total aproximado de 30.000 bolívares. Le pregunto, con el corazón en la mano: ¿Podríamos con ese ingreso alegrarnos el alma y tener unas «Navidades Felices»?
La Angustia de Enero y Febrero
Hay algo aún más angustiante: ¿cómo serán nuestras vidas en enero y febrero, los meses más duros del año? Estaremos sin salarios dignos y contando solamente con el bono de guerra económica que nos llegaría a mediados de enero de 2026.
¿Cómo sobreviviríamos a esos meses? Le vuelvo a preguntar.
Un Llamado Final
Le confieso, en nombre de los trabajadores, jubilados y pensionados que están bajo su protección: no queremos peleas ni confrontación con su gobierno; solamente queremos el bono de $400. Ese bono nos daría vida y dignidad navideña en este mes que comienza mañana.
Siga el ejemplo de Pequiven, Gobernador. El viernes pasado depositaron $275 a sus jubilados. ¿Acaso los jubilados y pensionados bajo su tutela no son seres humanos que también consumieron su vida en oficinas públicas y nosotros en aulas escolares? ¡Merecemos el mismo respeto y reconocimiento!

