Teherán advirtió que cualquier participación militar extranjera en la zona equivale a un apoyo directo a Estados Unidos, en medio de una nueva escalada en la vía marítima
Con información de Infobae
Internacionales
LA NUEVA ANTORCHA. — Irán advirtió este lunes a Corea del Sur que enfrentará «graves consecuencias» si participa en operaciones militares en el estrecho de Ormuz, luego de que Seúl confirmara que evalúa un eventual despliegue de tropas en el golfo Pérsico.
«La presencia militar o la participación en operaciones de otro país en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz no puede sino considerarse un apoyo directo a la parte responsable de la agresión, y tendrá graves consecuencias», afirmó en la red social X el portavoz de la cancillería iraní, Ismail Bagaei, quien instó a las naciones a no ceder ante las presiones de Washington.
Por su parte, el Ministerio de Exteriores surcoreano respondió que mantiene comunicaciones con la comunidad internacional para garantizar la libertad de navegación de sus buques y restablecer la estabilidad regional, confirmando que la posibilidad de sumarse a las operaciones marítimas se mantiene en evaluación.
Tensión por incidente marítimo y represalias militares
Las advertencias hacia Seúl coinciden con un nuevo episodio de fricción entre Estados Unidos y Teherán. Mientras medios estatales iraníes sostuvieron haber atacado una embarcación militar estadounidense no tripulada que intentaba ingresar a una zona restringida, el Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) desmintió categóricamente la versión, calificándola como falsa.
Este cruce de declaraciones ocurre tras el reciente ataque estadounidense contra petroleros iraníes, ejecutado en respuesta al lanzamiento de misiles balísticos contra buques de la Marina norteamericana en el estrecho. Ante este escenario, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, aseveró que las represalias de su país serán «más rápidas, más duras y más dolorosas».
Planes para una zona de exclusión marítima
En este contexto de confrontación, el jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, adelantó que Teherán prevé implementar una «zona de exclusión» extendida fuera del estrecho de Ormuz contra embarcaciones no autorizadas, abarcando desde la línea de bloqueo naval estadounidense hacia el golfo Pérsico.
Desde el bloqueo de la vía marítima iniciado a finales de febrero, Irán ha empleado el control del estrecho como mecanismo de presión internacional, restringiendo las exportaciones petroleras y exigiendo permisos de tránsito, mientras EE. UU. mantiene operaciones de patrullaje para asegurar rutas alternativas de navegación.


