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​Las imágenes de las cámaras corporales revelan cuatro minutos de negociación fallida antes del disparo fatal contra Pamela Cisneros, quien había apuñalado a dos personas en pleno corazón de Manhattan

​Con información de Infobae

​Internacionales

​LA NUEVA ANTORCHA. — El 31 de agosto, Pamela Cisneros sacó dos cuchillos de una bolsa roja de Target en pleno Times Square y atacó a dos personas en menos de 20 segundos. Una de las víctimas fue Erin Piacenti, de 32 años, vicepresidenta de Bank of America, quien había regresado al trabajo ese mismo lunes tras dar a luz a su primera hija. Piacenti falleció a causa de la herida.

​Este sábado 28 de septiembre, la Policía de Nueva York (NYPD) difundió las imágenes de las cámaras corporales de los agentes presentes en la escena. Los videos revelan por primera vez cómo se desarrolló el enfrentamiento entre los uniformados y Cisneros —una mujer con décadas de historial psiquiátrico— antes de que abrieran fuego.

​Negociación fallida

​Los videos muestran a los agentes rodeando a Cisneros mientras ella blandía los cuchillos frente a ellos. El oficial Ryan Brito tomó la delantera en el diálogo e intentó conectar con ella en términos personales: “Yo también pasé por cosas difíciles. He estado donde estás vos ahora. Te lo prometo. Trabajé en Wendy’s. He estado en ese lugar”, le dijo Brito.

​Cisneros, por su parte, repitió en varias ocasiones que estaba “cansada de este mundo”. Cuando un agente le aseguró que no querían hacerle daño, ella respondió: “Sí, van a hacerlo. Eso, o los mato a todos”.

​En un momento, pareció desorientada y preguntóa los oficiales si eran “parte del show”. Segundos después, comenzó a girar los brazos y cargó contra el grupo de policías con los cuchillos en la mano.

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​Fallo de las Taser y disparo reglamentario

​Dos oficiales accionaron sus pistolas Taser, pero los dispositivos no tuvieron efecto. Cuando Cisneros se acercó a pocos metros de los uniformados, los agentes Joseph O’Connor y Steven Darcy sacaron sus armas reglamentarias y dispararon tres tiros. Cisneros fue trasladada de urgencia al hospital Bellevue.

​Ninguno de los dos oficiales tiene antecedentes disciplinarios dentro del NYPD. O’Connor lleva cuatro años en la fuerza y Darcy, tres. La División de Investigaciones de Uso de la Fuerza del NYPD mantiene a su cargo la investigación del caso.

​Por su parte, la comisionada de policía Jessica Tisch defendió la actuación de los funcionarios. “Esta fue una situación de peligro extraordinario en el corazón de Times Square, el cruce del mundo”, declaró. “Nuestros oficiales se enfrentaron a una amenaza que evolucionaba rápidamente, con incontables civiles a su alrededor. En ese momento, hicieron lo que los entrenamos para hacer”, agregó.

​Historial de salud mental

​La salud mental de Cisneros tenía décadas de antecedentes. La comisionada Tisch confirmó que la mujer registraba episodios previos documentados por el NYPD en 2018 y 2019, aunque no tenía antecedentes penales en la ciudad de Nueva York. Entre sus internaciones y un intento de suicidio —en el que se arrojó a las vías del metro— había atravesado también una depresión posparto.

​Su hermano, Patrick Peralta, explicó que, debido a las dificultades que Pamela tenía para tomar medicación diaria, los médicos le habían recetado inyecciones mensuales. “Durante los últimos seis años no había ningún problema. Mientras tuviera la medicación, estaba bien… Nunca mostró violencia hacia nadie”, aseguró.

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​Peralta sospecha que su hermana pudo haber interrumpido las dosis en los meses previos al ataque. “Antes iba en persona a recibirlas y me acabo de enterar de que ahora lo hacía ella misma. No sé si paró, porque mis padres son mayores y estaban tratando de asegurarse de que cumpliera el tratamiento. Eso es lo único que puedo sugerir: que quizás no se las puso en los últimos meses”, afirmó.

​Este caso ha reabierto el debate sobre la crisis del sistema de atención en salud mental en Nueva York, donde el cierre de instituciones de gran escala ha dejado vacíos que la red de atención comunitaria no ha logrado cubrir por completo.