Comité de Exiliados Políticos de Voluntad Popular pide a Trump revisar las duras medidas migratorias en contra de líderes políticos que corren el riesgo de perder sus vidas si retornan a Venezuela
Con información de Agencias
Internacionales
LA NUEVA ANTORCHA.— En un contexto de creciente hostilidad y persecución transnacional, los dirigentes juveniles de Voluntad Popular, Daniel Eduardo Nava Lemus y Wilmer Lee Faria, originarios de Punto Fijo, estado Falcón, alzaron su voz desde el exilio para denunciar la imposibilidad de un retorno seguro a su patria. Ambos líderes, quienes se encuentran en los Estados Unidos tras huir por vías irregulares en 2023, emitieron un llamado urgente al Presidente Donald Trump para que se adopten medidas de protección especial para los activistas políticos que enfrentan una persecución letal por parte del régimen de Nicolás Maduro.
Un historial de persecución y amenazas de muerte
Nava Lemus y Lee Faria fueron figuras clave en las movilizaciones de calle y en la defensa de los presos políticos en la Península de Paraguaná. Su activismo les valió ser blanco directo de la maquinaria represiva del Estado. En 2023, tras ser señalados públicamente por el entonces alcalde de Punto Fijo, Abel Petit, fueron tildados de «terroristas» y «traidores a la patria».
El asedio no se limitó a la retórica política; ambos dirigentes denuncian haber sido identificados y marcados por los colectivos armados, quienes, bajo el amparo de los órganos de inteligencia (SEBIN y DGCIM), lanzaron amenazas de muerte que los obligaron a abandonar sus hogares, familias y sueños para salvar la vida en una arriesgada travesía fronteriza hacia Colombia y, posteriormente, hacia Norteamérica.
El "Garrote Jurídico": Ley Simón Bolívar y Ley del Odio
Hoy, en diciembre de 2025, el panorama es aún más sombrío. Los jóvenes falconianos advierten que el marco legal en Venezuela se ha transformado en un sistema de aniquilación de la disidencia. Con la implementación de la Ley Orgánica Libertador Simón Bolívar, la Ley Contra el Odio y la reciente Ley Contra el Fascismo, cualquier intento de retorno se traduce en una detención arbitraria inmediata, tortura y condenas de décadas de prisión por el simple hecho de haber luchado por la democracia.
»No es falta de voluntad, es falta de vida. El régimen no ofrece garantías sociales ni de seguridad; lo que ofrece son celdas en el Helicoide y persecución hasta debajo de las piedras», afirmaron los dirigentes en un comunicado conjunto. «Regresar ahora, con estas nuevas leyes que criminalizan el pensamiento, es entregarse voluntariamente a la muerte o a la tortura».
Un llamado a la Casa Blanca
Ante la vulnerabilidad de cientos de activistas en suelo estadounidense, Nava Lemus y Lee Faria solicitan formalmente a la administración de Donald Trump que reconozca la particularidad de los perseguidos políticos reales. Piden que se mantengan y refuercen las políticas de asilo y protección, diferenciando a los luchadores por la libertad de aquellos que no enfrentan riesgos reales contra su integridad.
La lucha de Daniel y Wilmer representa el grito de una generación de falconianos que, desde la distancia, siguen comprometidos con la libertad de Venezuela, pero que hoy se encuentran atrapados entre el dolor del exilio y la amenaza de un régimen que no olvida ni perdona la valentía juvenil.

