Bajo el lema «Venezuela llora y nosotros oramos», la activista y vocera Mariluz Palma Colmenares, junto a la sociedad civil, invita a la comunidad a reunirse este domingo 19 de julio en la Iglesia Nuestra Señora de Lourdes para clamar por los fallecidos, los sobrevivientes y los rescatistas que aún laboran entre los escombros
Redacción LNA
Internacionales
LA NUEVA ANTORCHA. — En respuesta a la profunda crisis humanitaria y la dolorosa tragedia que hoy azota a Venezuela, la comunidad de exiliados en Colombia se movilizará en una jornada de fe y solidaridad. La destacada activista y vocera de la diáspora venezolana, Mariluz Palma Colmenares, ha convocado oficialmente a una misa y velación de carácter urgente para unir voluntades y elevar un clamor por el bienestar del país y de quienes sufren las consecuencias de este devastador escenario.
El evento religioso y de acompañamiento humanitario se llevará a cabo el próximo domingo 19 de julio de 2026 en la emblemática Iglesia Nuestra Señora de Lourdes, ubicada en la Carrera 13 #64-48, en el sector de Chapinero, Bogotá. De acuerdo con los organizadores, el punto de encuentro para los asistentes se iniciará a las 5:00 PM, dando paso formal a la ceremonia litúrgica a las 6:00 PM, en un espacio diseñado para el recogimiento, el consuelo y la esperanza colectiva.
La vocera Mariluz Palma Colmenares enfatizó la importancia de este acto de fe como un canal directo de apoyo espiritual a la distancia, señalando que mientras en Venezuela se llora a quienes partieron y se trabaja a contrarreloj para hallar milagros bajo las ruinas, la comunidad en el exterior no puede permanecer indiferente. «Hoy nuestro país nos necesita de rodillas, unidos en oración por cada una de las vidas que aún se encuentran aferradas a la esperanza bajo los escombros y por el descanso de los caídos», declaró la activista.
Como símbolo de paz, unión y resistencia espiritual, la organización del evento ha solicitado expresamente a todos los asistentes acudir vestidos con camisetas blancas, portar una vela blanca para iluminar la vigilia y llevar un globo blanco que represente el anhelo de libertad y superación de la nación. Esta vestimenta unificada busca enviar un poderoso mensaje visual desde Bogotá, demostrando que el dolor de los venezolanos dentro de su territorio reverbera con fuerza en cada rincón del mundo donde resida un compatriota.
La iniciativa, coordinada por Palma Colmenares y respaldada activamente por la Sociedad Civil Venezolana organizada en el exilio, representa un llamado directo a la sensibilidad internacional y a la hermandad colombo-venezolana. Bajo la consigna de que «cuando Venezuela duele, Bogotá reza», se reitera la invitación pública a todos los ciudadanos, organizaciones sociales y medios de comunicación a sumarse a esta vigilia, reafirmando que las víctimas de esta catástrofe no están solas en su hora más oscura.

