Mar. Sep 22nd, 2026

​Comisiones del Cicpc y del Conas ejecutaron un allanamiento en la sede antidrogas de la policía nacional, donde presuntos efectivos mantenían detenidos a ciudadanos y comercializaban el cargamento incautado.

Por Alberto García Sánchez

Sucesos

LA NUEVA ANTORCHA. — Una jornada de extrema tensión institucional se vivió en la sede de la División Antidrogas de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), ubicada en la parroquia San Bernardino de Caracas, tras la intervención de organismos de seguridad por presuntos actos de corrupción y narcotráfico. De acuerdo con las denuncias recabadas en el lugar, efectivos adscritos a dicha dependencia habrían aprehendido de manera irregular a un grupo de ciudadanos a quienes les incautaron aproximadamente mil panelas de la droga conocida como crispy, manteniéndolos en cautiverio y maniatados dentro del comando durante unos ocho días.

​La investigación preliminar señala que los uniformados implicados no reportaron el procedimiento a los canales correspondientes e iniciaron la comercialización ilícita del estupefaciente desde la propia instalación policial. Según los reportes del caso, la red de corrupción interna habría logrado vender y distribuir un volumen estimado entre 400 y 500 panelas de la sustancia ilícita antes de que las autoridades superiores fueran alertadas sobre las irregularidades operativas en la sede.

​Frente a la gravedad de los hechos, comisiones mixtas de la División Antidrogas del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) y del Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro (Conas) de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) desplegaron un operativo especial de allanamiento e inspección en la infraestructura del cuerpo policial. La irrupción de las fuerzas de seguridad generó momentos críticos de confrontación verbal e intimidación armada dentro del recinto institucional.

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​Durante el procedimiento de fiscalización, los funcionarios actuantes lograron la aprehensión de 12 efectivos de la PNB, quienes quedaron puestos a la orden del Ministerio Público para el inicio del proceso penal por los delitos de tráfico ilícito de drogas y corrupción. No obstante, otro grupo de policías presuntamente involucrado en la red delictiva logró evadir el cerco de seguridad y se encuentra en condición de fuga, por lo que se activaron labores de búsqueda e inteligencia para su pronta captura.

​El operativo estuvo al borde de un enfrentamiento armado directo, luego de que efectivos de los distintos cuerpos policiales y militares desenfundaran y se apuntaran con sus armas de reglamento en los pasillos de la sede policial. El grave incidente evidencia el deterioro en las cadenas de mando de las fuerzas de seguridad y la penetración del crimen organizado en las estructuras encargadas de combatir el tráfico de sustancias estupefacientes en el país.