Jue. Jul 30th, 2026

«Aunque el hogar del tiempo es la memoria, también ella es su sepultura»
Anónimo

Por José «Cheo» Salazar
X: @Cheotigre

Opinión

LA NUEVA ANTORCHA.- Con el paso de los años, todo tiende a quedarse atrás y borrarse hacia el futuro. Nada es eterno en el mundo. En lo que fue el cruce de la calle Anzoátegui con la calle Guayana, hay algunos datos históricos de la ciudad que el inexorable paso del tiempo borró dando paso a otras infraestructuras, muy tradicionales por cierto, porque tampoco son modelos o evidencias de modernidad. Un avance muy tenue.

La calle Anzoátegui tenía salida a la calle Guayana exactamente, entre el galpón de la primera sede oficial del Diario Antorcha (se quemó) y el edificio de la segunda sede de la empresa automotriz de Stefano Massobrio, el cual, también albergó el banco Venezuela, la primera entidad bancaria que se instaló en el pueblo. Está ubicado en la intersección de la calle Sucre con la calle Guayana paralelo a lo que fue la Bomba Primavera y, dónde se construyó la moderna plaza Stefano Massobrio. Un salto a la modernidad.

La conexión de la calle Anzoátegui con la calle Guayana fue mutila porque el terreno entre esta última y la calle Brasil fue siempre un terreno apetecible para construir un local comercial, empero, las autoridades de la década del 1970, decidieron construir una parada para dar albergue a los vecinos de los sectores populares que utilizaban las primeras rutas vecinales para trasladarse a sus hogares. Fue un pequeño terminal de pasajeros para conectar el centro con la expansión de la ciudad. Ubicación bien estratégica.

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Luego con el paso del tiempo, esa instalación había cumplido su utilidad porque se crearon otras paradas más accesibles a los vecinos de los sectores populares. Entonces, como quedó abandonada, los emprendedores la convirtieron por un buen tiempo en un ventorrillo de empanadas, pastelitos, otros desayunos e incluso almuerzos a precios populares, hasta que fueron remodeladas y adecuadas para instalar un puesto policial de la extinta Policía Metropolitana el cual funcionó por varios años hasta que lo cerraron. y la edificación quedó otra vez deshabilitada. Es la evolución de los tiempos.

Los vecinos del sector, entre los cuales se encontraba la dueña de la casa de citas de la famosa «Chepa», que funcionó por muchos años en la calle Brasil, exigían a las autoridades que las derrumbaran y abrieran el paso, como corresponde, a la calle Anzoátegui para que conectara de nuevo con la calle Guayana. No hubo voluntad política. No sé tomó la decisión y, luego una señora comerciante de descendencia árabe con negocios en el sector y valida de contactos con las autoridades municipales de inicios del siglo 21 logró la titularidad del terreno, destruyó el puesto policial y construyó una edificación de dos pisos e instaló en la planta baja una farmacia. Lo cierto del caso es que, la calle Anzoátegui fue amputada y no tiene salida directa a la calle Guayana. La conexión entre las calles Anzoátegui y Guayana, se extinguió.

En ese sector de la calle Guayana funcionó por muchos años la linea aérea AVENSA cuyo representante – gerente, fue Carmelo Cortéz, el abastos Lina, la librería La Escolar del señor Carlos Wong y la discoteca o salón de baile del bar, restaurante y arepera El Capri dónde el mesonero estrella fue el amigo Eloy Molleton. ¡Sale otro nervioso! Esa es otra historia.

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El hogar del tiempo es la memoria y para que no se convierta en sepultura, hacemos un pequeño esfuerzo por dejar testimonio escrito de algunos sitios y hechos históricos de la ciudad con la firme aspiración de que, cuando nuestros eximios cronistas, historiadores e investigadores del pasado histórico de esta ciudad que nació, creció y se consolidó al calor de la industria petrolera, lo incluyan en el disco duro de la memoria histórica y las próximas generaciones se enteren de dónde venimos y el porque de algunas cosas que parecen absurdas, pero que se convirtieron en realidades por la ambición y terquedad de algunos y, porque no decirlo, la permisividad de las autoridades de esos tiempos. ¡Vale la pena!

sjose307@gmail.com 0414 3838097 …El Tigre, noviembre de 2024