Por Ronny Leonardo Padrón Pérez
Opinión
LA NUEVA ANTORCHA.- De eso trata la más reciente convocatoria del CNE-PSUV: otra variante de la operación distracción ahora en clave teatro electoral. No se trata solo de cumplir con la formalidad necesaria a la designación de alcaldes y concejales obedientes, al tiempo en que ejecutan un control de daños como aquel 28 de julio en 2024 cuando obligados por la presión asfixiante del gobierno estadounidense llegaron a celebrar una elección presidencial acatando condiciones electorales fundamentales, menos una: reconocer la derrota.
Ahora solo se trata de ganar tiempo, apostando al desgaste en el apoyo popular del presidente electo Lic. Edmundo González Urrutia y de la resistencia democrática criolla, organizada por la Ing. María Corina Machado Parisca. Es la única variable que les resta por emplear junto a su fuerza militar y policial, habida cuenta que la fuerza popular, el factor empresarial criollo y el reconocimiento de la comunidad democrática internacional se encuentran desde hace mucho con la causa de la República de Venezuela.
Prueba de ello está en los factores que participarán en el referido evento. Por un lado, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) representante político del régimen de facto venezolano iniciado aquel 11 de abril de 2002, por ende, responsable en todos los delitos atribuidos a los integrantes de este sistema político, a saber: genocidio, violación sistemática contra los derechos humanos, corrupción administrativa institucionalizada, terrorismo, tráfico de drogas, entre otros hechos punibles, que permiten calificarlos como opresores. En la otra orilla se posiciona la reconocida corte de dirigentes políticos históricamente auto denominados demócratas, solo destacados por su pública obsecuencia ante las tratativas más relevantes del régimen de facto, quebrantando esa lealtad debida con el restablecimiento pleno del orden constitucional, una conducta arquetipo de traidores.
Sin embargo, la vida enseña que incluso ante las peores tragedias es posible derivar efectos propicios para los más altos ideales. De manera que una vez sea publicado el correspondiente llamado de la resistencia democrática criolla a desconocer la referida convocatoria CNE-PSUV, cabe esperar que ese 10% de ciudadanos adultos, electores participantes de ese incidente, constituirá base cierta para estimar el universo de opresores y traidores que cohabitan en el régimen de facto venezolano. Prohibido olvidar. Oración y trabajo.
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