Vie. Jul 31st, 2026

Por Ronny Leonardo Padrón Pérez

Opinión

LA NUEVA ANTORCHA.- El título pretende parafrasear un reciente anuncio venezolano, oportuno por lo demás, muy de moda en la red social. Resume en breves palabras el sentir del actual patriota criollo.

Porque una cosa es la esclavitud socialista iniciada en la República de Venezuela a partir del 11 de abril de 2002 con su conocida alternativa de muerte por hambre, enfermedad y hampa, o en su defecto prisión política sin el debido proceso -metodología que algunos llaman secuestro- auténtico menú de atrocidades ya hecho público, notorio y comunicacional incluso ante la comunidad democrática de naciones. Pero otra muy distinta es que las propias víctimas de este régimen político de facto se constituyan en cómplices activos de ese proceso inhumano.

La degradación sistemática de la persona como política de Estado, dirigida al control social en esta Venezuela bajo socialismo, presenta en el llamado electoralismo una faceta merecedora de estudio más allá de esa natural repulsión que le es inherente. Veamos. Solo un sistema político ya calificado como grupo delictivo organizado por la comunidad democrática internacional, es capaz de secuestrar seres humanos, criollos o extranjeros, y considerarlos fichas políticas transables siempre que coadyuven a su permanencia en el poder; vulnerabilidad política notoria, comprensible cuando hace apenas un año el 70% de la población electoral sobreviviente votó en contra de la perpetuación.

Cuando a pesar de lo anterior aún nos topamos con venezolanos sensatos llamando a participar en la más reciente pantomima electoral, banalizando así un genocidio en curso, solo a cambio de posibles o supuestos beneficios muy particulares, entendemos que vivir en libertad y dignidad tiene un valor que no todos se afanan por merecer. Prohibido olvidar. Oración y trabajo.
caballeropercivall@gmail.com

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