Sáb. Jun 13th, 2026

Por Ronny Leonardo Padrón Pérez

Opinión

LA NUEVA ANTORCHA.— ​Lo imprevisible sigue siendo un carácter fundamental de la ciencia política, y así lo demuestra la parálisis de la actual transición. Esto se debe, en gran medida, a la naturaleza delictiva de sus personeros designados; una circunstancia evidente que no escapó de los sesudos análisis previos a la operación de enero y que, sin embargo, ya ha comenzado a arrojar los frutos más indeseados. Veamos.

El error de cálculo

​Encargar a la propia dirigencia el desmantelamiento efectivo de un grupo delictivo organizado —que llegó incluso a dominar un país entero— sin disponer para ello de una fuerza militar y policial en el terreno, implica dos fallas críticas: por una parte, la sobreestimación de la capacidad disuasiva de la potencia tutora; y por la otra, un menosprecio rampante de la estructura criminal tutelada.

El padecimiento ciudadano

​Así, el venezolano de a pie, diezmado por más de dos décadas de socialismo, observa y padece cómo el actual proceso de cambios políticos y económicos a nivel macro solo parece servir para garantizar la continuidad del sistema opresor.

​Surge entonces una interrogante necesaria: ¿Quién podrá informar al gobierno estadounidense que Venezuela, a diferencia de Libia, Irak o Afganistán, es una sociedad democrática esclavizada por su propia fuerza militar y policial?

​Prohibido olvidar. Oración y trabajo.

Contacto: 📩 caballeropercivall@gmail.com

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