Mié. Jul 29th, 2026

Por Ronny Leonardo Padrón Pérez

Opinión

LA NUEVA ANTORCHA.- Que por cierto no es poca cosa. Ese reciente llamado del régimen de facto-PSUV a una nueva farsa electoral, obedeció a la conocida receta que tan buenos resultados le había deparado a partir del 11 de abril de 2002. Pero algo cambió y mucho.

Es el caso que, a diferencia de anteriores oportunidades, cuando bastaba la simple convocatoria de marras para reacomodar el cuadro político demócrata, siempre en beneficio del PSUV, para los días que corren la mentada convocatoria solo ratificó esa condición felona de una falsa oposición que por tradición da la espalda al restablecimiento pleno de la República de Venezuela.

Hoy, cuando la misma Plataforma Unitaria Democrática, adversario existencial de la nueva jefatura política, alcanza a subordinar públicamente todas sus pretensiones actuales ante el imperativo superior de cumplir con el mandato del 28J, confirmó un secreto a voces: su permanencia política solo es posible a la sombra del nuevo liderazgo nacional, dando al traste con la vieja táctica electoralista-PSUV otrora tan eficiente dividiendo a una oposición destacada por su colaboracionismo más que por su patriotismo.

En esta Venezuela posterior al 28J la ruptura de paradigmas se perfila como la regla. Tal como hoy ese electoralismo de ¨medio pelo¨ se ve rebasado con creces por la nueva realidad, igualmente lo será esa obsecuencia tan venezolana frente al sector militar. Tantos años esperando por un auxilio verde-oliva que no llegará, nos obliga a internalizar que nuestra fuerza de liberación no se encuentra precisamente dentro del bando enemigo. Prohibido olvidar. Oración y trabajo.
caballeropercivall@gmail.com

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