El Programa Avanzado de Formación en Tanatopraxia (PAFT) inicia su 15ª cohorte en un convenio histórico entre la Universidad de Carabobo y ASOPROINFU, elevando la preparación de cadáveres a una disciplina científica y ética
Por William Miquilena
Regiones / Anzoátegui
LA NUEVA ANTORCHA.— El esfuerzo por consolidar la excelencia en el sector funerario nacional, este jueves se dio inicio formal a la 15ª cohorte del Diplomado en Tanatopraxia, bajo la coordinación del reconocido Dr. Carlos Villaverde. Esta formación, que surge del convenio académico entre la Asociación de Profesionales para la Industria Funeraria (ASOPROINFU) y FUNDACELAC-U.C., cuenta con la participación de 18 especialistas bajo una modalidad de «full inmersión».
El Dr. Villaverde —médico cirujano, especialista en Salud Mental, Magister en Gerencia de Salud y Doctor en Salud y Sociedad por la Universidad de Carabobo— destacó que esta cohorte no es solo un curso técnico, sino una especialización interdisciplinaria.

«Revisamos técnicas de preparación y conservación de cadáveres desde la ciencia. La tanatopraxia se nutre de la epidemiología, la bioquímica, la anatomía y, fundamentalmente, de la ética profesional que debe guiar a todo tanatopractor», señaló el académico durante una entrevista exclusiva realizada a través de un dispositivo Samsung A 52.
Un camino de profesionalización desde 2014
Lo que hoy es un programa consolidado, tuvo sus raíces en la Ley para la Regulación de los Servicios Funerarios de 2014. Fue en 2016 cuando Pedro Morillo, entonces presidente de ASOPROINFU, propuso a la Universidad de Carabobo la creación de un programa formal. El Dr. Villaverde fue el encargado de diseñar el producto académico que sacó a la disciplina de la informalidad.
«En 2016 estábamos en pañales; no había formación profesional en el área. Desde entonces, hemos generado espacios para certificar a quienes tenían experticia previa y formar a las nuevas generaciones», explicó Villaverde, quien también es profesor de la Escuela de Medicina de la UC.
Resultados y proyección internacional
Con 15 cohortes a la fecha, los resultados son tangibles. El conocimiento de la disciplina ha crecido exponencialmente en Venezuela, permitiendo que el país compita con estándares de naciones más avanzadas en el área, como Colombia.
Gracias al apoyo de las funerarias locales, que han prestado sus instalaciones para la práctica intensiva, se ha logrado:
- Implementación de estándares internacionales en la conservación de cadáveres.
- Certificación académica de conocimientos empíricos.
- Mejora sustancial en la calidad del servicio que reciben las familias venezolanas.
El Doctor Villaverde concluyó reafirmando que el objetivo final es el bienestar del servicio y la dignificación de la práctica del tanatopractor, asegurando que cada proceso se realice bajo el más estricto rigor científico y humano.

