Dom. Oct 4th, 2026

Hoy se cumplen 44 años de la emboscada militar contra el Frente Guerrillero «Américo Silva», dirigentes nacionales de Bandera Roja señalan la delación y la impunidad impuesta por los gobiernos de la IV y V República

Con información de Nota de Prensa

Regiones / Política

​LA NUEVA ANTORCHA. — En el marco de la conmemoración de más de cuatro décadas de memoria histórica, la dirigencia nacional del partido Bandera Roja, representada por Pedro Véliz Acuña (Presidente), Eder Puerta (Secretario General Nacional) y Alba Barreto (Secretaria General Adjunta Nacional), reafirmó la vigencia de la lucha revolucionaria al recordarse la caída en combate de 23 integrantes del Frente Guerrillero «Américo Silva» (FAS).

El Secretariado Político Nacional de la organización emitió un pronunciamiento centrado en la cronología de los hechos, las responsabilidades políticas e institucionales del suceso y el compromiso indeclinable por la transformación del país.

Este 04 de octubre de 2026 se cumplen 44 años de la acción militar ejecutada contra el Frente Guerrillero «Américo Silva» (FAS), brazo armado revolucionario del partido Bandera Roja, en la que perdieron la vida 23 combatientes en las cercanías de Cantaura, estado Anzoátegui. Para el momento de los hechos (1982), el presidente de la República de Venezuela, Luis Herrera Campíns, cuadro político del partido Copei, transcurría su cuarto año de mandato constitucional (1978-1983). Bajo su gestión se giraron órdenes directas a los organismos militares y policiales para aniquilar las estructuras del movimiento revolucionario dirigido por la organización, desencadenando una política de represión persistente hacia los dirigentes populares y políticos que enfrentaban las decisiones gubernamentales de la época.

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En dicho periodo, el partido Bandera Roja sostenía una estrategia de vanguardia político-militar con el objetivo de defender las conquistas laborales, sociales, políticas y los derechos humanos de la población. La dirigencia revolucionaria asumió el principio de emplear las formas de lucha disponibles —incluida la continuidad de la lucha armada posterior a la década de los 60— para enfrentar las políticas socioeconómicas del gobierno copeyano y su alianza con el partido Acción Democrática (AD). Frente a esta posición, los organismos de seguridad del Estado desplegaron recursos de inteligencia y fuerza militar para contener la operatividad del frente revolucionario.

El operativo militar del 04 de octubre de 1982 se caracterizó por la desproporción de fuerza, empleando bombardeos aéreos, emboscadas terrestres y un cerco numérico superior sobre el campamento del FAS. La dirigencia de Bandera Roja señala que la planificación de esta «operación exterminio» fue posible gracias a la delación del infiltrado Norberto Rebanales, quien posteriormente alcanzaría el grado de Comisario General jubilado del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), tras haber iniciado su trayectoria policial bajo la dirección de Henry López Sisco en la Disip. La acción dejó un saldo final de 23 caídos, evidenciándose tiros de gracia en la mayoría de las víctimas y un intento de ocultamiento mediante inhumaciones en fosas comunes.

Los voceros nacionales de la organización, Pedro Véliz Acuña, Eder Puerta y Alba Barreto, denuncian que a lo largo de 26 años de la V República y durante los 18 años posteriores al hecho en la IV República, ha prevalecido la desidia institucional para determinar las responsabilidades penales del caso. A pesar del impacto de la masacre, la estructura del FAS logró reorganizarse meses después con sobrevivientes y nuevos mandos, lo que permitió su articulación en la insurrección cívico-militar de 1992.

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Finalmente, el Secretariado Político Nacional de Bandera Roja ratifica que la memoria de los 23 combatientes caídos representa una bandera de continuidad en sus objetivos políticos institucionales. La organización reitera su propuesta de avanzar hacia la construcción de un Gobierno de Unidad y Salvación Nacional, enfocado en el restablecimiento de la soberanía, la independencia política y el ejercicio pleno de los derechos democráticos en Venezuela.
​SECRETARIADO POLÍTICO NACIONAL
PARTIDO BANDERA ROJA

​Cronología del Hecho Histórico
​1978 – 1982:

Durante la presidencia de Luis Herrera Campíns (partido Copei), el Ejecutivo nacional emite directrices operativas a los cuerpos de seguridad militares y policiales destinadas a desmantelar la estructura político-militar del partido Bandera Roja.
​04 de octubre de 1982: Un contingente integrado por efectivos militares y agentes de la Dirección de Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip) ejecuta la emboscada y bombardeo contra el campamento del Frente Guerrillero «Américo Silva» en las cercanías de Cantaura, estado Anzoátegui.
​Días posteriores al 04 de octubre de 1982: Se constata el deceso de 23 combatientes de la comandancia y militancia del FAS, registrándose ajusticiamientos y el posterior sepelio de los cuerpos en fosas comunes sin el debido debido proceso judicial.
​1983 – 1992: Tras el ataque, los sobrevivientes reorganizan la estructura operativa del Frente Guerrillero «Américo Silva», reestructurando la cadena de mando para su posterior participación en los acontecimientos insurreccionales cívico-militares de 1992.
​1998 – 2026: Tras 26 años de gestión de los gobiernos de la V República, sumados a los 18 años transcurridos tras la masacre durante la IV República, la organización señala la continuidad de la impunidad y la falta de sanciones a los autores materiales e intelectuales.

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