El dirigente social califica de «vergonzoso» el estado de la infraestructura en la capital de Anzoátegui, principalmente el populoso sector El Viñedo, y convoca a los ciudadanos a rebelarse contra la precariedad el próximo 12 de marzo
Con información de Nota de Prensa
Regiones / Anzoátegui
LA NUEVA ANTORCHA.— El dirigente comunitario Miguel Palacios alzó su voz para exponer una realidad que, según sus palabras, «da pena tener que exhibir». A través de un recorrido por diversas zonas de la capital del estado, Palacios denunció el estado de abandono y deterioro extremo en el que se encuentran las comunidades que, tras 26 años de supuesta transformación revolucionaria, deberían ser hoy modelos de desarrollo y no ejemplos de desidia gubernamental.
»Es inaceptable que en la capital de un estado petrolero y estratégico como el nuestro, estemos mostrando calles destruidas, servicios colapsados y una calidad de vida que ha retrocedido décadas», señaló Palacios. El dirigente enfatizó que lo que se prometió como una «urbanización ejemplo» se ha convertido en un monumento a la ineficiencia, donde la falta de inversión y mantenimiento ha dejado a los vecinos a merced de la insalubridad y la oscuridad.

Esta denuncia no se queda solo en la queja, sino que se transforma en acción. Como primer punto de su agenda de lucha, los representantes del sector comunitario y los líderes vecinales han acordado por unanimidad sumarse a la Gran Movilización Nacional convocada para el próximo 12 de marzo. Esta jornada será el escenario para que el descontento de los barrios se encuentre con la lucha de otros sectores sociales que ya no soportan la crisis.
La protesta del 12 de marzo no será un evento aislado en la capital del país; Palacios confirmó que se están organizando réplicas contundentes en las principales arterias viales del estado Anzoátegui. El objetivo es claro: visibilizar no solo la precariedad de la infraestructura urbana, sino también la situación crítica que atraviesan los adultos mayores y las familias que sobreviven en comunidades donde el Estado ha dejado de existir.

»Es inaceptable que, siendo la capital de un estado petrolero y estratégico, Barcelona exhiba calles destruidas, servicios colapsados y una calidad de vida que ha retrocedido décadas», señaló Palacios. El dirigente enfatizó que lo prometido como una «urbanización modelo» terminó convirtiéndose en un monumento a la ineficiencia, donde la nula inversión y el abandono estatal han dejado a los vecinos a merced de la insalubridad y la oscuridad.
Asimismo, denunció que los mandatarios regionales que han pasado por la gestión solo han visitado el sector El Viñedo para hacer proselitismo político y captar votos, incumpliendo de manera flagrante con los deberes y responsabilidades que les impone la Constitución de la República en favor del pueblo.
Finalmente, el dirigente hizo un llamado a todos los anzoatiguenses a dejar atrás el miedo y la resignación. «La desidia que vemos en nuestras calles es el reflejo de una gestión que le dio la espalda al pueblo. Este 12 de marzo, Anzoátegui se levanta para exigir el derecho a vivir con dignidad, con servicios que funcionen y con el respeto que cada ciudadano se merece», concluyó Palacios.

