Las Naciones Unidas, la Media Luna Roja Afgana y el gobierno talibán se han movilizado este lunes para poner en marcha un operativo de en la provincia de Kunar, fronteriza con Pakistán
Con información de Agencias
Internacionales
LA NUEVA ANTORCHA.- En Afganistán, iniciaron las labores de búsqueda y rescate luego del potente sismo de magnitud 6.0 ocurrido este domingo, dejando al menos 800 personas fallecidas y casi 3.000 heridos, según estimaciones oficiales.
Las Naciones Unidas, la Media Luna Roja Afgana y el gobierno talibán se han movilizado este lunes para poner en marcha un operativo de en la provincia de Kunar, fronteriza con Pakistán, una de las zonas más afectadas por el terremoto y las sucesivas réplicas.
En la vecina provincia de Nangahar, donde se localizó el epicentro del sismo, fallecieron 12 personas y hubo 255 heridos.
La Misión de Asistencia de Naciones Unidas para Afganistán (Unama), así como la embajada de Japón expresaron sus condolencias y ofrecieron asistencia al país.
No hay restricciones a la entrada de asistencia internacional y el gobierno talibán ha solicitado que se prioricen los recursos para asistir a las zonas afectadas.
Sin embargo, los súbitos recortes a comienzo de año a la Agencia Internacional de Desarrollo de EE.UU., USAID, han afectado significativamente el envío de ayuda.
El terremoto de magnitud 6 sacudió el este de Afganistán el domingo por la noche, causando una destrucción generalizada en zonas montañosas de difícil acceso.
La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH) informó que hay más de 800 muertos y por lo menos 2.000 heridos, aunque el balance oficial es aún incierto debido al aislamiento de las comunidades afectadas y a la interrupción de las comunicaciones.
La provincia de Kunar, fronteriza con Pakistán, ha sido una de las más afectadas. Un funcionario local informó que al menos 21 personas murieron y 35 resultaron heridas solo en una aldea. Otro responsable calificó la cifra de muertos como «horrible».
El terremoto ocurrió a las 23:47 hora local (19:17 GMT), con epicentro a 27 km de la ciudad de Jalalabad y a una profundidad de apenas 8 kilómetros, lo que aumentó su impacto destructivo. La sacudida se sintió hasta en Kabul, a 200 km de distancia, y en Islamabad, en Pakistán, a casi 400 km.
Aldeas destruidas y ayuda humanitaria limitada
El gobierno del Talibán expresó en un mensaje en X que el terremoto ha causado «la pérdida de vidas y daños a las propiedades en algunas de nuestras provincias orientales».
«Funcionarios locales y residentes actualmente realizan trabajos de rescate para las personas afectadas. Los equipos de apoyo desde el centro y provincias aledañas también van en camino», añadió el mensaje.
Las tareas de rescate se ven gravemente afectadas por la geografía accidentada y las recientes lluvias que provocaron inundaciones y deslizamientos de tierra. En algunas zonas, las carreteras están completamente bloqueadas y no hay señal telefónica, lo que dificulta el acceso y la comunicación.
Pero el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, UNICEF, anunció que tiene equipos locales en el campo coordinando con las autoridades para tener una imagen más clara de las zonas más afectadas.
El acceso sigue bloqueado y es muy probable que haya cientos de casas destruidas, comentó a la BBC Salam Al Janabi, de la oficina de UNICEF en Kabul.
«Como es tan montañoso, están construidas casi una encima de la otra, así que todas se están viniendo abajo las unas sobre las otras», afirmó.

Fuente de la imagen,Getty ImagesPie de foto,UNICEF busca priorizar la asistencia infantil.
Entretanto, la comunidad internacional se está solidarizando con Afganistán.
El ministro de Asuntos Exteriores de India consideró la tragedia «un asunto de profunda preocupación» y dijo que su país ofrecerá apoyo a los afganos. Eso mismo expresó el primer ministro de Pakistán.
La Unión Europea señaló que las agencias humanitarias asociadas con el bloque continúan «activas en el terreno» proveyendo asistencia a los afectados.
A pesar de que los afganos están acostumbrados a los terremotos, eso no cambia el sentido de urgencia para responder, añadió Al Jabani de UNICEF. «No importa que lo hayas hecho antes, cada vez que algo como esto sucede, es trágico, es difícil».

Las autoridades afganas desplegaron helicópteros desde el aeropuerto de Nangarhar para evacuar heridos, mientras que voluntarios acudieron a los hospitales para donar sangre. Funcionarios locales hablaron de una situación «horrible» y reconocieron que muchas víctimas siguen atrapadas.
Syed Raheem, responsable del envío de socorristas, médicos y enfermeras en la región de Kunar, comunicó a la BBC por teléfono desde su aldea en Naoabad que aunque han podido «rescatar a muchas personas», él cree que la cifra de muertos está subestimada.
No obstante, están trabajando lo más rápido posible para alcanzar a aquellos todavía atrapados mientras tengan la luz del día.
«Unas personas nos enviaron mensajes que sus casas están destruidas y que algunas personas todavía están bajo las rocas», afirmó.
Afganistán es altamente vulnerable a los terremotos debido a su ubicación sobre fallas sísmicas activas y la precariedad de sus construcciones. En 2022, un sismo de magnitud similar causó más de 1.000 muertos en el este del país. Las autoridades temen que esta tragedia pueda ser comparable.
Afganistán se asienta sobre el punto de colisión de dos gigantescas placas tectónicas, la placa índica, que se desplaza hacia el norte, choca y se desliza bajo la placa euroasiática. Este choque es el que ha creado la cordillera del Hindu Kush, una de las zonas sísmicamente más activas del planeta, donde los sismos suelen ser poco profundos, lo que significa que la energía se libera muy cerca de la superficie y multiplica la violencia de la sacudida.
Fuente de la imagen,Getty ImagesPie de foto,UNICEF busca priorizar la asistencia infantil.
Entretanto, la comunidad internacional se está solidarizando con Afganistán.
El ministro de Asuntos Exteriores de India consideró la tragedia «un asunto de profunda preocupación» y dijo que su país ofrecerá apoyo a los afganos. Eso mismo expresó el primer ministro de Pakistán.
La Unión Europea señaló que las agencias humanitarias asociadas con el bloque continúan «activas en el terreno» proveyendo asistencia a los afectados.
A pesar de que los afganos están acostumbrados a los terremotos, eso no cambia el sentido de urgencia para responder, añadió Al Jabani de UNICEF. «No importa que lo hayas hecho antes, cada vez que algo como esto sucede, es trágico, es difícil».

Las autoridades afganas desplegaron helicópteros desde el aeropuerto de Nangarhar para evacuar heridos, mientras que voluntarios acudieron a los hospitales para donar sangre. Funcionarios locales hablaron de una situación «horrible» y reconocieron que muchas víctimas siguen atrapadas.
Syed Raheem, responsable del envío de socorristas, médicos y enfermeras en la región de Kunar, comunicó a la BBC por teléfono desde su aldea en Naoabad que aunque han podido «rescatar a muchas personas», él cree que la cifra de muertos está subestimada.
No obstante, están trabajando lo más rápido posible para alcanzar a aquellos todavía atrapados mientras tengan la luz del día.
«Unas personas nos enviaron mensajes que sus casas están destruidas y que algunas personas todavía están bajo las rocas», afirmó.
Afganistán es altamente vulnerable a los terremotos debido a su ubicación sobre fallas sísmicas activas y la precariedad de sus construcciones. En 2022, un sismo de magnitud similar causó más de 1.000 muertos en el este del país. Las autoridades temen que esta tragedia pueda ser comparable.

