El Gobierno de Javier Milei, a través del Ministerio de Seguridad, confirmó la expulsión del exparlamentario venezolano José Gregorio Noriega, quien había ingresado a territorio argentino procedente de Brasil. Noriega, conocido por su cercanía al oficialismo tras serle asignada judicialmente la dirección de Voluntad Popular, figuraba en listas de sancionados por Estados Unidos y la Unión Europea. La decisión se tomó apenas un día antes del crucial partido entre Argentina y Venezuela, y la ministra Patricia Bullrich aseguró que no volverá a ingresar al país
De opositor a chavista: la traición de José Gregorio Noriega, el agente del régimen de Nicolás Maduro expulsado de la Argentina
Por Domingo Luis Díaz Mendoza
Internacionales
LA NUEVA ANTORCHA.- En una acción sorpresiva y de alto impacto político, el Gobierno de Argentina, liderado por el presidente Javier Milei, expulsó de su territorio al ex diputado venezolano José Gregorio Noriega. La noticia, confirmada por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, se produce en la antesala del importante encuentro de fútbol entre las selecciones de Argentina y Venezuela por las eliminatorias del Mundial 2026.
De acuerdo con fuentes oficiales, Noriega, quien fue diputado por el estado Sucre bajo las siglas de Voluntad Popular, fue detectado en su llegada al país procedente de Brasil. La ministra Bullrich justificó la medida, señalando que el exparlamentario es una «agente del régimen de Nicolás Maduro» y que «el terrorismo chavista no tiene lugar en nuestro país». La funcionaria agregó que Noriega «no vuelve nunca más».
La expulsión se sustenta en el historial del exparlamentario, quien fue sancionado por Estados Unidos y la Unión Europea. Noriega es conocido por haber «brincado la talanquera» y haber asumido el control de las siglas de Voluntad Popular por una decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), en un caso similar al de Primero Justicia y Acción Democrática, cuyas directivas fueron asignadas a figuras como Bernabé Gutiérrez.
Este incidente se produce en un momento de gran expectativa deportiva, con la selección de Venezuela buscando puntos clave para asegurar su clasificación al Mundial. El gobierno argentino ha reforzado su alineamiento con las políticas internacionales que condenan al gobierno de Nicolás Maduro, y esta expulsión se percibe como una contundente muestra de ese respaldo.
Aterrizó en la Argentina por un paso fronterizo desde Brasil. Su presencia no pasó inadvertida: las autoridades ya lo tenían en la mira y, apenas confirmado su ingreso, se resolvió su salida. En pocos días, José Gregorio Noriega quedó fuera del país.
Noriega es un ex diputado venezolano cuya trayectoria política se alteró profundamente en 2019. Militante de Voluntad Popular durante más de seis años —y antes perteneciente a Un Nuevo Tiempo— fue diputado suplente por el estado Sucre entre 2011 y 2016 y luego electo diputado principal para el periodo 2016-2021, resultando el candidato más votado en su circuito.
En enero de 2018 presentó una carta de renuncia al partido por considerar un error estratégico la decisión de no participar en las elecciones municipales, en aras de mantener lo que describió como una actitud de “inercia política” y sin una visión clara para enfrentar la crisis venezolana.
Un año después, fue acusado por Voluntad Popular de participar en la llamada “Operación Alacrán”, un plan de sobornos para impedir la reelección de Juan Guaidó como presidente de la Asamblea Nacional. La investigación interna concluyó que Noriega había colaborado con el régimen de Nicolás Maduro y facilitado la operación, al punto de representar una “traición” para su partido y electores.
A pesar de las acusaciones, Noriega negó los señalamientos, tachándolos de falsos y sugiriendo que formaban parte de un conflicto interno. Aun así, fue expulsado formalmente por Voluntad Popular tras un proceso aprobado por la fracción parlamentaria.
José Gregorio Noriega en una zona turística de Buenos Aires, Argentina
A comienzos de 2020, en medio de la crisis institucional, se sumó a una directiva parlamentaria paralela auspiciada por el chavismo, que desconocía la reelección de Guaidó. En esa línea, fue proclamado vicepresidente segundo de esa junta legislativa impuesta, junto a Luis Parra como presidente y Franklyn Duarte como vicepresidente primero.
Estados Unidos sancionó a Noriega el 13 de enero de 2020, junto a otros diputados que apoyaron esa directiva alternativa, congelando sus bienes y vetando operaciones financieras con ciudadanos estadounidenses. La Unión Europea lo incorporó a su lista de sancionados el 29 de junio de ese mismo año, incluyendo prohibiciones de viaje.
Según registros parlamentarios, su figura quedó inmersa en el entramado de divisiones opositoras: electo por Voluntad Popular, renunció en 2018, volvió tenuemente a comienzos de 2019, fue expulsado a finales de ese año y pasó a engrosar la directiva ad hoc impulsada desde el oficialismo.
Su historial legislativo también fue cuestionado: Transparencia Venezuela reportó un 71 % de inasistencias, 8 % de permisos y solo 21 % de asistencia efectiva en las sesiones de 2017.
La breve estadía de Noriega en territorio argentino ocurre justo cuando el gobierno local endurece su posición frente al chavismo. En agosto, el Ejecutivo liderado por Javier Milei incluyó al Cartel de los Soles en el registro de organizaciones terroristas, alineándose con decisiones similares adoptadas en Ecuador y Paraguay. La expulsión de Noriega refuerza ese giro político.

