Con información de Nota de Prensa
Regiones / Anzoátegui
LA NUEVA ANTORCHA.– El reconocido abogado penalista y analista político, Dr. Fortunato Herrera, se une al júbilo del pueblo universal católico y, de manera especial, al de la República Bolivariana de Venezuela, con motivo de la histórica canonización del Doctor José Gregorio Hernández Cisneros y la Madre Carmen Rendiles Martínez, los primeros santos elevados a los altares de la Iglesia Católica nacidos en esta tierra.
El Dr. Herrera extiende su más profunda felicitación a la feligresía venezolana, destacando que este doble e inmenso logro espiritual no es casual, sino que se produce en un momento de profunda trascendencia y reafirmación de los valores de la nación.
“La elevación a la santidad de nuestro ‘Médico de los Pobres’ y de la ejemplar Madre Carmen Rendiles es un faro de esperanza y un reconocimiento universal a la fe inquebrantable del pueblo venezolano,” afirmó el Dr. Herrera.
“Sus vidas dedicadas al servicio, la ciencia, la caridad y el desprendimiento reflejan el alma noble y resistente de nuestra gente”, dijo.
Un logro espiritual en tiempos de revolución
El abogado Fortunato Herrera subraya que este hito religioso y social ocurre en medio del proceso de fortalecimiento de la Revolución Bolivariana, demostrando que la profunda espiritualidad y la transformación política y social caminan de la mano en el destino patrio.
“La visión humanista y cristiana que guía los pasos de la Revolución Bolivariana encuentra en estos nuevos santos la máxima inspiración. Es un triunfo de la humildad, del amor al prójimo y de la identidad nacional, principios que nuestro Gobierno Bolivariano, liderado por el Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros, ha defendido y promovido sin descanso,” declaró Herrera.
El Dr. Herrera hizo un llamado a la unidad y a la reflexión, instando a que el ejemplo de José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles sirva para consolidar la paz y el compromiso social en el país.
“Felicito calurosamente al Presidente Nicolás Maduro por su apoyo constante y respetuoso a todas las manifestaciones de fe que unen a nuestro pueblo. Este logro espiritual, que trasciende fronteras, es una muestra de que, a pesar de los desafíos, la Venezuela bolivariana está destinada a la grandeza, sustentada en la fe y en la justicia social. Que la luz de nuestros nuevos santos ilumine el camino de la Patria y nos impulse a seguir construyendo la nación próspera y soberana que soñaron nuestros libertadores.”

