Las autoridades confirman más de cinco mil víctimas mortales mientras se evalúan daños millonarios y se abren diálogos políticos para la atención de la emergencia
Redacción LNA
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LA NUEVA ANTORCHA. — El panorama tras los sismos ocurridos en la zona costera y la capital venezolana continúa siendo complejo. El balance oficial más reciente indica que las cifras de fallecidos han superado los 5.000 ciudadanos, con decenas de miles de heridos y más de 17.000 personas que lo han perdido todo. Las labores de rescate técnico de organismos internacionales han dado paso a una fase de remoción de escombros y apoyo humanitario continuo en las zonas más afectadas como La Guaira.
Un informe preliminar elaborado por organismos financieros multilaterales cifra las pérdidas materiales en más de 19.000 millones de dólares. Cerca de la mitad de estos daños corresponden al colapso masivo de edificaciones residenciales y al deterioro crítico de la infraestructura pública básica, especialmente los sistemas de agua potable, vialidad y la red de distribución eléctrica.
Frente a la gravedad de la contingencia, se han instalado decenas de campamentos temporales para albergar a más de 23.000 evacuados. Diversas organizaciones no gubernamentales y sectores de la sociedad civil han hecho un llamado urgente para implementar planes de reactivación empleo y atención médica prioritaria, evitando que la vulnerabilidad de las familias afectadas se extienda en el largo plazo.
En el plano político, la emergencia ha acelerado la instalación de mesas de negociación entre el Gobierno y sectores de la oposición, bajo mediación internacional, con el fin de destinar recursos financieros a la reconstrucción e iniciar una ruta acordada para la estabilidad del país.

