Virgilio Heredia, presidente de la Asociación de Jubilados de la Gobernación de Anzoátegui, alerta sobre negociaciones en Caracas y advierte que no permitirán que «los mismos de siempre» se apropien de los recursos del Fondo Social
Redacción LNA
Regiones / Anzoátegui
LA NUEVA ANTORCHA.— Ante el inminente colapso de la economía familiar y la asfixia que padecen los trabajadores públicos, Virgilio Heredia, presidente de la Asociación de Jubilados del estado Anzoátegui, rompió el silencio para exigir que el ajuste salarial no se postergue más allá de febrero o principios de marzo. Según fuentes de alta confiabilidad en la capital, se discute en Caracas el establecimiento de un salario base de 350 dólares para todos los funcionarios públicos, incluidos pensionados y jubilados; una cifra que, aunque no cubre la canasta básica total, representaría un alivio urgente ante el incumplimiento acumulado desde 2023.
Heredia enfatizó que la fecha tradicional del Primero de Mayo «es demasiado tarde» para el bolsillo venezolano. El dirigente gremial se sumó formalmente a la demanda introducida por los decanos universitarios ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), denunciando la violación sistemática del Artículo 91 de la Constitución. «No estamos pidiendo dádivas, estamos exigiendo que el salario esté en concordancia con el precio de la canasta alimentaria, que los economistas sitúan hoy entre los 500 y 550 dólares«, sentenció Heredia, rechazando cualquier intento de populismo con cifras vacías.
La alerta principal del líder gremial se centró en la creación del Fondo Social destinado al aumento. Heredia denunció la presencia de «zamuros» políticos que intentan desviar estos recursos. «Hacemos un llamado a la vigilancia ciudadana y a la prensa valiente, como la de Alberto García Sánchez, para denunciar a los ‘vivos’ de siempre. Tenemos información de que sectores dentro de la Asamblea Nacional y las cajas de ahorro de activos y jubilados están moviéndose para quedarse con la mejor tajada del presupuesto nacional», advirtió con firmeza.
En este sentido, el vocero de los jubilados instó a los trabajadores a no permitir que el aumento se apruebe «a medianoche» o bajo condiciones de opacidad. La demanda es clara: transparencia total en la ejecución del fondo y que el beneficio llegue directamente a quienes han entregado su vida al servicio del país, sin intermediarios políticos que mermen el ingreso de los trabajadores.
Finalmente, Heredia exhortó a los diputados nacionales a actuar con ética y no convertir una necesidad de hambre en un negocio personal. «No dejaremos dormir este reclamo. Si hay dinero para fondos sociales, tiene que ir directo al plato de comida del trabajador y del jubilado. Estaremos en las calles y en los medios monitoreando que el ajuste se anuncie este mismo mes, porque el hambre no espera a mayo», concluyó.

