Mié. Jul 29th, 2026

«De esta pesadilla vamos a salir y Venezuela tiene un enorme potencial, tenga la certeza que es posible recuperar el país y garantizarles un mejor futuro a todos los venezolanos», expresó Casanova

ENTREVISTA

A propósito de las elecciones convocadas para este 25 de mayo, conversamos con Richard Casanova, quien es arquitecto, con estudios de post grado en Ciencias Políticas, especialista en Planificación Estratégica y un reconocido experto en Servicios Públicos.  Es además directivo nacional del Colegio de Ingenieros de Venezuela, miembro del Foro Cívico y actualmente, candidato a la Asamblea Nacional.

En un reciente artículo de opinión, usted señalaba las inmensas limitaciones para participar en las próximas elecciones ¿Qué cambió? ¿Por qué decidió ser candidato?

Nada ha cambiado.  Desde hace tiempo no hay condiciones electorales y esa es una característica de los regímenes autoritarios.  Las dificultades siguen estando presentes y es lógico que existan dudas sobre la pertinencia de votar, eso es exactamente lo que quiere el gobierno: que no votes, que usted se rinda.  Creo que frente a las dificultades, dudas o temores, hay tres opciones: te paralizas, retrocedes o avanzas.  Yo no voy a dejar de luchar y ante la adversidad, he decidido avanzar, por eso soy candidato.

Pero muchos dicen que no podemos ir a las elecciones con el mismo CNE que está acusado de cometer un fraude, que no existen condiciones electorales y por tanto, es inútil, es un seguro fracaso ¿Usted qué piensa?

Te diría que con ese CNE y sin condiciones electorales, el gobierno recibió una paliza el 28J. Así que en ese momento, la carencia de condiciones no fue una excusa para abstenernos y gracias a que votamos, logramos una victoria importantísima y convertimos al 28J en un hito histórico en esta lucha por la democracia.

Es cierto, pero Nicolás Maduro continúa en Miraflores y por eso muchos se preguntan ¿para qué votar, si se van a robar otra vez las elecciones?

Quizás el 28J no logramos una victoria electoral, pero si una demoledora victoria política.  El resultado está ahí, todo el mundo sabe lo que pasó.  Nicolás Maduro y su gobierno pagan todos los días el costo político, hoy el gobierno es mucho más débil, algunas encuestas señalan que tiene apenas 7% de respaldo popular, la carencia de legitimidad es tremenda.  Y frente a un gobierno que tiene un piso político tan frágil y tan solo 7% de apoyo, me parece absurdo que una parte de la oposición convoque al restante 93% del país a la abstención.  Eso es un disparate, no es coherente con la gesta del 28J. 

Por cierto, ese sector de la oposición asegura que ir a elecciones es plegarse al régimen ¿Es eso verdad?

Puede interesarte...  Disparidad cambiaria afecta tanto a comerciantes como a consumidores

Yo podría decir que si el gobierno es minoría y por tanto, no quiere que usted vote, quienes se están plegando al régimen son los que convocan a la abstención.  Son ellos quienes coinciden con el gobierno.  Sin embargo, no me parece que ese argumento sea procedente pues quien decida abstenerse, tiene derecho a ello y debe ser respetado.  Nadie merece ser acusado de plegarse al gobierno por votar o por abstenerse, el voto es un derecho y cada quien es libre de decidir si lo ejerce o no.

Los que llaman a la abstención también dicen que votar en estas condiciones es una forma de legitimar al gobierno, abandonar la lucha por hacer valer el 28J y «normalizar» al país.

Con estas mismas condiciones votamos el 28J ¿y acaso por ello se legitimó al régimen? Al contrario, gracias al resultado de participar, ahora se agudiza la crisis de legitimidad del gobierno.  Y sobre eso de «normalizar» podemos aplicar el mismo criterio: si antes se robaron las elecciones y ahora todos saliéramos nuevamente a votar, con toda certeza la paliza fuera mayor y esa es una manera de reivindicar al 28J, pues se reafirma que somos una mayoría que cada día crece.  Participar lejos de normalizar, agudiza la crisis del régimen. Por eso lamento que una parte de la oposición este convocando a la abstención.

María Corina Machado ha convocado a la abstención en todas las elecciones, excepto en dos oportunidades: cuando fue candidata a la Asamblea Nacional y ahora que aspiraba ser presidente de la República ¿Acaso la oposición va a participar solo cuando ella sea candidata?

Yo siento un gran respeto por María Corina y ella lo sabe.  Es un referente muy importante en esta lucha por el cambio, nadie puede desconocer su coraje y no pienso entrar en ese torneo de descalificaciones, pues en algún momento necesitamos reconstruir la unidad.  En el 2005 fue AD quien convocó a la abstención y la mayoría de la oposición acompañó esa postura, después dijimos «nos equivocamos» y eso hizo posible que se rectificara: fue así como logramos las victorias más importantes en estos 25 años.  En la oposición hemos cometido errores, pero mirar por el retrovisor solo sirve para evitar reincidir en ellos. 

La gente está buscando una ocasión para expresarse en contra del gobierno y toda elección es una oportunidad para hacerlo.

¿Qué consejo le daría usted a María Corina Machado?

No soy nadie para dar consejos a María Corina, me limito a exponer mi punto de vista.

¿Cree posible la reconstrucción de la unidad?

Es necesario y eso requiere tanto desprendimiento como madurez política.  Justo por eso, abogo por el respeto a la posición que cada quien asuma frente a la disyuntiva entre votar o abstenerse.

Puede interesarte...  EE UU anuncia el desmantelamiento de licencias petroleras en Venezuela

Pero usted, siendo candidato, aspira a que aumente la participación y habiendo tanto escepticismo ¿Cómo hacerlo?

Por una parte, insistiendo en que el voto es una forma de expresar nuestro rechazo al gobierno, de protestar por el desconocimiento de los resultados del 28J.  Votar es reafirmar una y otra vez que somos mayoría.

¿Y por la otra?

Aprendiendo de nuestra propia experiencia.  El venezolano es inteligente e intuitivo, sabe que participando es como hemos logrado grandes victorias: derrotamos la reforma constitucional que promovió Hugo Chávez, luego ganamos contundentemente la Asamblea Nacional en el 2015 y ahora, la gran victoria opositora del 28J.  Que no se haya podido «cobrar» o que se desaprovechó el triunfo del 2015, es otra cosa pero ahí están lo resultados.  Entonces uno se pregunta ¿Qué se logró con la abstención? En el mejor de los casos, nada.  Y la mayoría de las veces, fue un retroceso en la lucha democrática.  No tiene sentido insistir en ese camino.

Veo que ha persiste en hablar del 28J ¿Por qué?

Porque es un hecho trascendental y hay que hacer valer la voluntad popular.  Además, creo que debemos aprender del 28J, el futuro está en juego y de alguna manera, depende de cómo asumir lo que pasó ese día. 

Con los niveles de abstención, competir es un enorme riesgo ¿No lo ve así?

No me atrevo a pronosticar niveles de abstención, el pueblo venezolano nos ha sorprendido varias veces, lo hizo en las primarias y luego el 28J con niveles de participación que nadie esperaba.  La gente está buscando una ocasión para expresarse en contra del gobierno y toda elección es una oportunidad para hacerlo.  ¿Qué es un riesgo?  Ciertamente, es más cómodo no participar y cruzarse de brazos, no hacer nada.  Pero si de verdad queremos un cambio, tenemos que asumir los riesgos.

¿No teme que lo acusen de «alacrán»? Eso es lo que algunos dicen de quienes deciden participar.

La retórica abstencionista está cargada de manipulaciones, pero la gente sabe quiénes son los alacranes y quiénes somos la verdadera oposición democrática, aunque una parte de ella tenga una posición contraria a la participación.  En mi caso, tengo una trayectoria de lucha con dignidad, honestidad y compromiso que nadie puede manchar porque sea candidato en esta hora confusa y oscura. Tengo el orgullo de caminar con la frente en alto y ser consecuente con los valores y principios que inspiran la causa democrática.  En fin, lo que digan es la menor de mis preocupaciones, aunque lamento que ese proceder haya degradado tanto el debate político e incluso en el campo opositor, encontremos gente dispuesta a esas prácticas.

Puede interesarte...  Edmundo González Urrutia: Los gobiernos del mundo saben sobre las atrocidades que ocurren en Venezuela

Hasta en su propio partido, pues expulsan gente por participar.

En efecto, es lamentable que se pretenda sancionar a militantes por pensar distinto, eso es justamente lo que queremos cambiar.  Y no se trata de cambiar a unos intolerantes por otros.  Pero francamente eso que sucede en Primero Justicia es intrascendente, considerando el momento que vive el país. 

¿Y no es un asunto de disciplina partidista?

He militado toda mi vida en organizaciones políticas y entiendo la necesidad de cumplir directrices pero la disciplina partidista tiene límites que establece la consciencia y las leyes, no puedes expulsar a nadie de un partido por ejercer un derecho constitucional, como elegir y ser elegido.  ¿Qué es más importante: los estatutos del partido o la Constitución de la República?  Agravante de esta situación es que se proceda a sentenciar brincándose al Tribunal Disciplinario, es decir, sin garantizar el Derecho a la Defensa y el Debido Proceso.  No solo se imita al oficialismo, descalificando y hostigando a quienes piensan distinto, sino que copian las practicas del TSJ de Maduro.  Pero te insisto, ese episodio es absolutamente intrascendente.

¿Lo cierto es que ahora que no tienen partido?

Desde hace rato no tenemos partido, el gobierno se robó el partido Primero Justicia y se lo entregó a un aliado.   Eso es lo más ridículo: desde el exterior, unos compañeros expulsen a militantes de un partido que ellos no tienen, pues el gobierno nos lo arrebató. 

Entonces ¿Cómo hace alguien que quiera votar por ustedes?

En cualquiera de las dos tarjetas que lleva la verdadera oposición democrática: «Unión y Cambio» y «UNT», las únicas que sobrevivieron a la molienda autoritaria.  Todas las demás, representan a Maduro y sus aliados. 

Usted afirmó que lo que otros digan es la menor de sus preocupaciones. Entonces ¿Cuál es la mayor de ellas? ¿Qué es lo que más le preocupa?

El país, la profunda crisis social y económica que azota a las grandes mayorías.  La pobreza creciente y que el gobierno no entienda que la crisis tiende a agudizarse, que es necesario propiciar condiciones para una transición democrática, antes de que esa crisis derive en un cuadro de ingobernabilidad con consecuencias inimaginables.

¿Es optimista?

Siempre.  De esta pesadilla vamos a salir y Venezuela tiene un enorme potencial, tenga la certeza que es posible recuperar el país y garantizarles un mejor futuro a todos los venezolanos. Esa es la motivación de nuestras luchas.