Aseguró que los venezolanos que se encuentran en el extranjero por la coyuntura política que atraviesa Venezuela enfrentan una situación muy difícil y complicada por las normativas migratorias de otros países
Con información de Nota de Prensa
Internacionales
LA NUEVA ANTORCHA.- Nild Indriago, exdirigente juvenil y estudiantil, y actual dirigente de la Plataforma Unitaria Internacional, Capítulo Detroit-Michigan, ha lanzado una severa advertencia sobre los riesgos que enfrentaría si intentara regresar a su país, ya sea de forma voluntaria o deportado al alegar que la intensa tensión política y la aplicación de leyes que, según él, criminalizan la disidencia, hacen inviable su retorno.
Indriago ejerció liderazgo como dirigente juvenil en Puerto La Cruz, estado Anzoátegui, durante el período crucial de 2013 a 2016, años en los que Luis Fonten se desempeñaba como Secretario General de la organización política Un Nuevo Tiempo a nivel regional, hoy también en el exilio.
Trayectoria política y autoexilio forzado
Como dirigente juvenil, Indriago también formó parte del comando de campaña que impulsó a Armando Armas a la Asamblea Nacional en 2015, logrando convertirse en el diputado con la mayor votación en el estado Anzoátegui.
Su autoexilio comenzó en 2016, poco después de las elecciones parlamentarias de 2015
En su rol de testigo de mesa, Indriago denunció abiertamente graves irregularidades en el proceso, lo que desencadenó una serie de represalias en su contra.
“Fui testigo de mesa y denuncié irregularidades y por eso recibí amenazas de muerte y agresiones físicas que hicieron insostenible mi permanencia en Venezuela”, explica el exdirigente, detallando la urgencia de su partida.
Inicialmente huyó a Panamá. A pesar de continuar su activismo político, en ese país enfrentó una dura realidad marcada por la xenofobia, la discriminación y la violencia, lo que finalmente lo obligó a trasladarse a Estados Unidos en 2021, donde reside actualmente.
Denuncia desde el exilio y el peligro de las «Leyes del Odio»
Desde el exterior, Indriago se ha mantenido activo, denunciando constantemente la represión del régimen de Nicolás Maduro. Sus críticas incluyen la violencia post-electoral tras los comicios presidenciales del 28 de julio de 2024, el encarcelamiento arbitrario de opositores y la presunta participación de altos funcionarios del gobierno en el denominado Cartel de los Soles.
El activista advierte que leyes como la Ley Orgánica Libertador Simón Bolívar y la Ley Constitucional Contra el Odio representan un peligro directo para él. Estas normativas lo exponen a ser acusado de “traidor a la patria” o de “promover odio” por sus publicaciones y activismo, incluso ejerciendo su derecho a la libre expresión desde el exterior.
“Regresar sería poner en riesgo mi vida y la de mi familia. Mis hijas, ciudadanas estadounidenses, no pueden ser sometidas a un sistema autoritario y antiamericano. Venezuela no es segura mientras estas leyes e instituciones sigan vigentes”, concluyó el exdirigente estudiantil.

