Sáb. Ago 1st, 2026

La organización recordó que este hecho histórico, conocido como una “explosión social”, resultó en centenares de muertos y heridos debido a la violenta represión por parte del Estado

Con información de El Nacional

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LA NUEVA ANTORCHA.- La organización no gubernamental Provea denunció este jueves que a más de tres décadas del Caracazo, las violaciones de los derechos humanos siguen presentes en Venezuela.

A través de su cuenta en X, Provea destacó que ese acontecimiento, descrito como una “explosión social”, resultó en “centenares de muertos, decenas de heridos y víctimas de la represión del Estado venezolano”.

“Después de 36 años, el terror relacionado con las violaciones a los derechos humanos sigue presente en Venezuela. La impunidad persiste tanto en el pasado como en el presente”, expresó Provea.

El Caracazo es el nombre de una serie de fuertes protestas, disturbios y saqueos en Venezuela que comenzaron el 27 de febrero de 1989 en Guarenas, se extendieron hasta Caracas y finalizaron el 8 de marzo del mismo año.​

Aún se desconoce la cifra en pérdidas de vidas humanas y materiales del llamado Caracazo. Foto cortesía

Esta declaración se suma a la del dirigente político Henrique Capriles, quien afirmó que “las condiciones de vida del venezolano en 2025 son peores que en 1989”, cuando tuvo lugar el Caracazo.

“Las circunstancias son peores en lo económico, lo social y lo político. El anhelo de un país mejor para todos continúa vivo en el corazón de quienes permanecemos aquí y de aquellos que han tenido que buscar oportunidades en otras tierras”, agregó Capriles.

Protestas masivas contra la crisis económica en 1989

El Caracazo estalló el 27 de febrero de 1989 como una rebelión popular en Guarenas, estado Miranda, y se extendió hacia las zonas más vulnerables de Caracas.

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Estas manifestaciones surgieron como respuesta a los aumentos de precios del combustible y las tarifas impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) tras un acuerdo con el gobierno del entonces presidente Carlos Andrés Pérez.

Las fuerzas militares y policiales reprimieron violentamente los disturbios y saqueos, dejando un saldo trágico cuya cifra varía entre 300 y 3.000 muertos, según fuentes oficiales tanto del pasado como actuales.