Pide la intervevción del fiscal general Tarek William Saab
Por Alexander Compiani
Sucesos
LA NUEVA ANTORCHA.-La abogada y músico de la Orquesta Sinfónica, Maryoris Obando Almeida, confronta una dramática y peligrosa situación, porque ha sido víctima de amenazas y violencia de género por parte de su ex pareja Juan Carlos Morillo Vegas, trabajador de Pdvsa.
El caso se ventila desde hace tres años ante la Fiscalía 18 del Ministerio Público y un Tribunal de Violencia de Género en El Tigre.
La profesional del derecho es madre de dos hijas adolescentes, quien frente a la grave situación que vive por amenazas y agresiones de su ex pareja, decidió solicitar la intervención del fiscal general Tarek William Saab a los fines de que el fiscal 18 MP, Luis España, definitivamente, tome una decisión firme y ajustada a la Ley, para sancionar al agresor.
Obando Almeida al dar las declaraciones de prensa explicó que este hecho ocurre desde el mismo momento en que hizo el reclamo de la manutención de sus hijas menores de edad, nte de su padre Juan Carlos Morillo Vegas.
Este ciudadano en vez de cumplir con su obligación de padre, ha se dedicó a amenazarla y agredirla verbal y físicamente.
Precisó que recientemente, acudió a una audiencia en el tribunal, y Morillo Vegas, en flagrancia y, en presencia de la jueza, alguaciles y funcionarios de tribunales, intentó agredirla, en un evidente hecho de violencia de género; no le importó la presencia del personal del tribunal.
Añadió que existe una decisión del tribunal a su favor que obliga al susodicho a pagar la manutención de las hijas, quienes cursan estudios de música en la Orquesta Sinfónica de El Tigre.
Pdvsa asegura que los beneficios de las niñas menores, los paga directamente al trabajador, quien está asignado al consorcio cubano Vencupet, pero recibe el dinero, y el mismo no llega a las niñas para su alimentación. La falta de pago es evidente, una violación al mandato de la jueza.
La abogada Maryoris Obando Almeida pide la ayuda del fiscal Tarek William Saab frente al retardo procesal en este delicado caso, pese a que posee cuatro medidas de protección del tribunal para que se haga justicia.

