El expresidente de la CTV y exsecretario sindical de Acción Democrática muere en Orlando, Florida, dejando un legado histórico de lucha obrera justo en las horas previas a la conmemoración del Día Internacional del Trabajador
Por William Miquilena
Internacionales
LA NUEVA ANTORCHA.— En la ciudad de Orlando, Florida, ha partido físicamente un referente incuestionable de las luchas reivindicativas en Venezuela. A escasas horas de que se inicie la marcha del Día Internacional del Trabajador, Federico Ramírez León exhaló su último aliento, cerrando un ciclo vital dedicado enteramente a la defensa de los derechos de la clase obrera venezolana y a la libertad sindical.
Ramírez León fue una figura institucional clave durante las décadas de mayor peso del movimiento obrero organizado en el país. Como Secretario Sindical Nacional de Acción Democrática (AD) y presidente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), su liderazgo se caracterizó por la firmeza en la negociación de contratos colectivos y la capacidad de articular la voz de millones de empleados, siempre bajo la premisa de que el trabajo es el motor fundamental del progreso democrático.
Su partida este 30 de abril de 2026 reviste una carga simbólica profunda. Fallece en la víspera de la fecha que marcó su modo de vida, convirtiendo su adiós en un recordatorio de la constancia necesaria para enfrentar los desafíos actuales del sector laboral. Su nombre, asociado históricamente a la estructura sindical más importante de la nación, resonará inevitablemente en las consignas de este próximo viernes.
Honor a su memoria, a su entrega inquebrantable y a la huella que dejó en la historia política y social de la nación. Hoy, el sindicalismo venezolano pierde a un estratega de altura, pero su ejemplo de lucha por la dignidad del salario y las prestaciones sociales queda como un estandarte para las nuevas generaciones que, este 1° de mayo, tomarán las calles en reclamo de justicia.
¡Paz a sus restos!

