Redacción LNA
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LA NUEVA ANTORCHA. — La crisis institucional en la FIFA ha alcanzado un punto de no retorno. La controvertida propuesta de Gianni Infantino para crear una empresa privada financiada por fondos de capital riesgo que gestione los derechos comerciales de la Copa del Mundo ha provocado una fractura sin precedentes en la cúpula del fútbol mundial.
El rechazo a la medida ya provocó la dimisión de su mano derecha, Carlos Cordeiro, y las duras críticas del director de Desarrollo del organismo, Arsène Wenger. Sin embargo, la estocada más contundente ha venido de parte del exfutbolista portugués y ganador del Balón de Oro, Luis Figo, quien a través de una incendiaria columna de opinión publicada en el diario británico Daily Mail exigió la renuncia inmediata del dirigente suizo.
«Podría escribir 10.000 palabras sobre los problemas de la FIFA. Pero la solución solo requiere tres: Infantino debe irse», sentenció Figo al inicio de su escrito.
«El comportamiento más bajo y cobarde que he visto»
El exjugador del Real Madrid y del FC Barcelona no se guardó nada al calificar la gestión del actual presidente de la FIFA, a quien acusa de intentar enriquecerse a costa del patrimonio del fútbol global:
«He amado el fútbol toda mi vida. Fui jugador profesional durante 20 años y, créanme, he conocido a algunos sinvergüenzas en mi trayectoria. Pero lo que he visto al descubierto en los últimos días es el comportamiento más bajo, deshonesto y cobarde que he presenciado. El hombre que intentaría imponer cambios tan drásticos solo para enriquecerse a sí mismo y a sus amigos es una reliquia del pasado y no debe tener cabida en su futuro».
Figo cuestionó severamente la falta de transparencia del proyecto, señalando que la maniobra se ejecutó a espaldas de las federaciones miembro y apuntando a beneficios personales multimillonarios para el entorno de Infantino:
- Falta de consulta: Cuestionó por qué no se informaron los riesgos ni el plan real durante las reuniones previas a la final del Mundial.
- Conflicto de intereses: Denunció que el acuerdo incluía la promesa de un puesto ejecutivo valorado en 30 millones de dólares anuales (cinco veces su salario actual en la FIFA) tras ceder los derechos en Washington D.C.
- Pérdida de patrimonio: Advirtió que vender una participación a capitales privados significa «desheredar para siempre a las futuras generaciones de la propiedad de la Copa del Mundo».
Financiamiento innecesario y reservas multimillonarias
En su análisis, el astro portugués subrayó que la FIFA no necesita inversión privada para desarrollar el deporte, recordando que el organismo cuenta con más de 5.000 millones de dólares en reservas financieras.
«¿Cuántas acciones se podrían comprar con ese dinero en esta trama turbia? ¡Todas! No hay necesidad de inversión externa. Este plan —al igual que la fallida Superliga— fue desmantelado por los medios de comunicación que expusieron cada artimaña antes de que pudieran aclarar su mensaje», enfatizó.
Figo insistió en que el debate financiero debe centrarse en la construcción de canchas y la formación de entrenadores a nivel global, y no en desviar fondos del deporte hacia inversores o salarios desorbitados de directivos.
Un mandato fracturado
Para el portugués, Infantino ha perdido la legitimidad para seguir al frente del máximo organismo del fútbol mundial tras incurrir en reiteradas faltas a la reputación del juego, que van desde alterar normas disciplinarias hasta modificar dinámicas de partidos para complacer compromisos comerciales.
«Infantino ha degradado el cargo de Presidente de la FIFA, el mismo que prometió enaltecer. Ha mentido, engañado y tratado de enriquecerse a costa del deporte. Ha perdido el apoyo de su equipo directivo, de sus asesores más cercanos y de la gran mayoría de quienes dedican su vida a este deporte. Es demasiado tarde para salvar su dignidad, pero no para salvar el fútbol. Debe irse. Ahora».

