La cumbre climática se centra en el dinero, entre llamadas a evitar el “camino a la ruina”
Con información de Reuters, la AP y El País
Internacionales
LA NUEVA ANTORCHA. – Los directores del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional afirmaron el martes que trabajarán con la próxima administración estadounidense del republicano Donald Trump para seguir proporcionando financiamiento a los países en desarrollo afectados por el cambio climático.
La jefa del FMI, Kristalina Georgieva, dijo en un panel durante la cumbre climática COP29 de la ONU en Azerbaiyán que el prestamista mundial había trabajado con Trump durante su mandato anterior y esperaba hacerlo de nuevo. «Tienen un mandato del pueblo estadounidense», dijo.
Georgieva se mostró confiada en que el sector privado estadounidense seguirá invirtiendo en tecnologías verdes. «La propuesta empresarial es mantenerse a la vanguardia, y no me cabe duda de que así seguirá siendo», afirmó.
La elección de Trump, de quien se espera que retire a Estados Unidos de los esfuerzos mundiales para luchar contra el cambio climático, ha planteado dudas sobre la capacidad del FMI y el Banco Mundial -donde Estados Unidos es el mayor accionista- para aumentar la financiación a los países en cuestiones relacionadas con el clima.
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La cumbre de este año debe centrarse en recaudar cientos de miles de millones de dólares para financiar una transición mundial hacia fuentes de energía más limpias y limitar los daños climáticos causados por las emisiones de carbono de los países más grandes del mundo, incluido Estados Unidos.
Ajay Banga, presidente del Banco Mundial, dijo que Trump ganó por un margen histórico, que exigía respeto, y destacó el trabajo del banco para ser más eficiente y eficaz, al tiempo que animó a aumentar la inversión privada en financiación climática.
«Vamos a hablar con él. Ese es nuestro trabajo», dijo, y recordó que durante sus 17 meses al frente del banco también ha habido cambios de Gobierno en los otros cuatro mayores donantes del banco: Alemania, Francia, Japón y Gran Bretaña.
Trump, que rehúye el multilateralismo, ha prometido aumentos arancelarios masivos sobre los productos chinos y otras importaciones como parte de su programa «América primero».
La agenda conservadora republicana «Proyecto 2025», de la que Trump se ha distanciado, aboga por la retirada de Estados Unidos del FMI y el Banco Mundial para perseguir únicamente el desarrollo bilateral y la ayuda financiera en línea con los intereses estadounidenses.
Mohamed Jameel Al Ramahi, presidente ejecutivo del grupo de energía verde emiratí Masdar, dijo que Estados Unidos seguía siendo un mercado clave, a pesar de los cambios en el liderazgo político, y que la compañía continuaría expandiendo su huella allí.
«Muchos estados rojos de Estados Unidos utilizan muchas energías renovables. Apoyan mucho la energía, así que, sinceramente, no vemos ningún impacto», dijo refiriéndose a los estados controlados por los republicanos.
Evitar camino a la ruina
Retórica elevada, súplicas urgentes y promesas de cooperación contrastaban el lunes con un contexto de cambios políticos sísmicos, guerras globales y dificultades económicas en el inicio de las negociaciones climáticas anuales de Naciones Unidas, que abordaron de inmediato la parte más difícil: el dinero.
En Bakú, Azerbaiyán, donde se perforó el primer pozo petrolero del mundo y el olor del combustible era notable al aire libre, la sesión de dos semanas, denominada COP29, se centró de inmediato en el objetivo principal de negociar un nuevo acuerdo sobre cuántos cientos de miles de millones —o incluso billones— de dólares al año fluirán de las naciones ricas a las pobres para intentar mitigar y adaptarse al cambio climático.
“Alerta roja”: 2024 romperá los registros de calentamiento
La capital de Azerbaiyán, Bakú, acoge desde este lunes la cumbre del clima anual, la COP29. La cita ha comenzado con las alarmas sonando otra vez: la Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha asumido ya que 2024 va camino de ser el año más cálido registrado hasta ahora.
Además, se espera que sea el primer año natural en el que se supere la barrera de los 1,5 grados Celsius de calentamiento. Es decir, el primero en el que la temperatura media de la superficie terrestre esté 1,5 grados por encima de los niveles preindustriales, momento a partir del que se empezaron a quemar de forma masiva los combustibles fósiles que son en gran medida responsables de esta crisis.
En la “alerta roja” lanzada por la OMM este lunes se advierte del “vertiginoso ritmo que el cambio climático ha adquirido en una sola generación, espoleado por la acumulación cada vez mayor de gases de efecto invernadero en la atmósfera”. A este aviso científico se le añade otro político: el daño que puede provocar a la lucha climática la victoria de Donald Trump en Estados Unidos.

