Por Alberto García Sánchez
Regiones / Anzoátegui
LA NUEVA ANTORCHA.- Los comerciantes inescrupulosos no se conforman con la especulación desbordada que se registra en los supermercados y carnicerías ubicadas en las ciudades de Barcelona, Lecherea, Puerto la Cruz y Guanta, sino que estafan a las amas de casa al vender el pollo congelado con un pedazo de hielo en su interior que no alcanza para satisfacer las necesidades de la familia.
Lo curioso es que los entes gubernamentales encargados de hacer cumplir las disposiciones sobre calidad del producto y precios, se hacen los indiferentes para lavarse las manos al mejor estilo de Poncio Pilatos.
En las cadenas de supermercados que operan a lo largo de la avenida Jorge Rodríguez, es alarmante lo que ocurre con la venta de pollos y otros productos que forman parte de la dieta diaria de los consumidores con precios inalcanzables. Cuando se indaga sobre las irregularidades en la venta del pollo, se dice que la responsabilidad es de los proveedores y no de ellos. Cuando se pesa un pollo congelado, el comprador pierde por lo menos medio kilogramos que se suma a todos los elementos que le inyectan al animal antes de salir para venta a los consumidores.
Las amas de casa, esas damas sobre la cual recae la responsabilidad en la compra de alimentos, se sienten vulneradas porque sus quejas nadie las escucha.
Manos malque este gobierno pronto se irá, porque nada hace en defensa de los derechos del consumidos,dijo una de casa que dijo llamarse Arelys Pinto, residenciada en la urbanización Los Cerezos de Puerto la Cruz.

