El repunte se debe, según Microbiología, a la irrupción, hace semanas, de la nueva variante Flirt que debe ser la dominante en Baleares
Con información de Ultima Hora
Ciencia, tecnología y medicina
LA NUEVA ANTORCHA.- A falta de confirmación de los datos genómicos de las dos últimas semanas, la nueva variante Flirt de la COVID estaría detrás de un nuevo repunte de la infección en Baleares. «Hace más de un mes que vemos crecer la incidencia y es la que está circulando ahora, la previsión es sea la cepa dominante», explica el jefe del laboratorio de Microbiología de Son Espases, Antonio Oliver. El experto habla de un 17 % de positividad, «el máximo en toda la temporada» y la previsión es, de momento, y tras siete semanas consecutivas, que sigan creciendo los contagios hasta llegar al pico, aunque «parece que ya se está frenando», añade.
Lo que ya se sabe de esta enfermedad responsable de una pandemia es que no es estacional ni está relacionada con el frío. «Ahora no hay gripe, que es lo que toca, y hay un repunte de COVID que supera con creces el de invierno y que coincidió con el cambio de año», señala el doctor.
En Son Espases se realiza el test de positividad, por defecto, a todos los ingresos relacionados con una infección respiratoria, así es cómo han percibido el cambio que, sin embargo, no se refleja en ingresos de gravedad. «Hay muchos positivos pero a veces están aquí por otro motivo y no son cuadros graves, es lo que pasa cuando hay mucha población infectada».

Y es que, más de cuatro años después de la irrupción de este coronavirus, «la mayor parte es gente que ya se ha infectado previamente». Este hecho, junto con la vacunación generalizada ha hecho que pese a la evolución del virus con escape inmunológico, las consecuencias ya no sean tan graves.
Síntomas
Eso sí, la infección «no nos libra de dos o tres días de síntomas como son la fiebre, tos, congestión nasal o dolor muscular…», y tampoco del hecho que «siempre habrá algún paciente más extremo cuando hay miles de casos», añade el especialista.
El interrogante que se abre ahora, visto que el virus no es estacional es ¿hace falta modificar las pautas de vacunación? En estos momentos la población de riesgo se inmuniza en otoño, junto con la inyección para la gripe. Según el doctor Oliver, lo razonable es que siga así. El hecho de que justo ahora se perciba este incremento de contagios vendría por la nueva variante debido a la evolución natural del virus y un incremento de socialización que no deben asustar, «son solo repuntes periódicos».
Aumentan los casos de Covid en España
El 5 de mayo de 2023 la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el fin de la emergencia de salud internacional por el Covid-19. Sin embargo, ese verano volvimos a sufrir un aumento de casos en España, aunque comenzó a detectarse más tarde que este año, a comienzos de agosto, cuando había 99,4 casos por 100.000 habitantes. ¿En qué punto nos encontramos ahora? Los últimos informes semanales del Sistema de Vigilancia de Infección Respiratoria Aguda (Sivira) estiman un crecimiento en la incidencia de Covid-19: con datos del 3 al 9 de junio, 107,7 casos por 100.000 habitantes (la semana previa fue 85,4 casos por 100.000 habitantes; la anterior, de 57,7 casos). Estas cifras, ¿son motivo de alarma? ¿anuncian una próxima ola? Expertos consultados (médicos, farmacéuticos y microbiólogos) hacen sonar la alarma en su justa medida.
Lorenzo Armenteros, portavoz de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), explica a este medio cuál es la situación actual: «Los datos de Sivira están basados exclusivamente en la red de alerta, con casos aleatorios que no son significativos. En atención primaria (AP) es aún más aleatorio que en hospitales, porque los centros centinela de la red de alertas hacen ocasionalmente una batería completa de test (covid, gripe A, gripe B) a quien tiene una infección respiratoria. Se considera que estos datos de Sivira son una punta de lo que verdaderamente hay», comenta Armenteros.
De hecho, menciona la no estacionalidad del virus del SARS-CoV-2: «Si hacemos una extrapolación del incremento que tenemos de enfermedades respiratorias impropias para la época en la que estamos, donde las temporales de Virus Respiratorio Sincitial (VRS) y gripe (A o B) suelen ser excepcionales, podemos considerar que muchas de las infecciones respiratorias que vemos serían Covid. Pero no podemos demostrarlo, porque no tenemos forma de hacerlo. Si estuviéramos en invierno, podríamos considerar que son más gripes o VRS. La ómicron no es estacional y, de hecho, la gran ómicron que tuvimos y de la que prácticamente todo el mundo se contagió fue en un verano».
A esto hay que sumar otro factor: «Otra razón por la que están creciendo los casos Covid es por la pérdida de la inmunidad híbrida que teníamos por haber padecido Covid y habernos vacunado. La vacuna de la variante ómicron, que fue la última, no se la ha puesto mucha gente. De hecho, la mayoría de los casos de ingreso son pacientes frágiles no vacunados».
Es decir, matiza que la vacuna del pasado año «no era una dosis más, sino una nueva vacuna, porque contenía variantes que hasta entonces no habían existido. Las anteriores cubrían las variantes antiguas, y la última vacuna es la que tenía ya las variantes circulantes de ómicron».
¿Cómo analiza estos datos Pilar Marí Claramonte, vocal de Analistas Clínicos del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (COF)? «Por los datos que tenemos en los centros centinelas, donde se hacen pruebas aleatorias (no siguen los mismos criterios en toda España) se ve un repunte importante de positivos en Covid«, indica quien trabaja en un laboratorio privado en Castellón.
Sin embargo, matiza: «Para esta variante nueva (BA.2.86) que está desplazando a las anteriores, como sigue siendo de linaje ómicron, los test siguen siendo efectivos y siguen funcionando. Pero hay que considerar que todo depende de nuestro nivel de anticuerpos, bien porque tengamos una inmunidad de rebaño, por estar vacunados o por haber pasado el Covid. Aunque esta variante es muy transmisible, y por eso hay un repunte, muchas veces los síntomas son muy leves, y se solapan con alergias y rinitis, típicas en esta época del año. Por eso hay mucha gente que no se hace test o no acude al médico, lo cual también significa que no es grave».
Aun así, aclara que un mayor repunte de casos Covid no tiene por qué traducirse en una mayor frecuentación de las urgencias o más ingresos hospitalarios. Dicho esto, sí los hay, pero afirma que no son «significativos ni preocupantes».
PRECAUCIÓN CON VULNERABLES
Eso sí, tanto Claramonte como Armenteros subrayan la necesidad de ser cautos y emplear mascarillas y test para proteger a las personas vulnerables, ya sean ancianos, niños, embarazadas, pacientes inmunodeprimidos, enfermos oncológicos… Por eso, a la vista de estos datos, Armenteros señala que «es aconsejable que, si los casos siguen creciendo a este nivel, los pacientes vulnerables procuren emplear mascarilla en los centros de salud, así como ante el menor síntoma respiratorio. Nosotros los profesionales ya la estamos empleando».
Al hilo de esto, comenta que los médicos están viendo desde el pasado verano un incremento de una patología que hasta ahora solo era frecuente ver en niños: amigdalitis estreptocócicas. Ahora estamos viendo muchas también en adultos, así como VRS. Los médicos siempre queremos poner apellidos a lo que vemos, y no nos gusta nada esa clasificación y minimización que tiene el Ministerio de Sanidad, cuando dice que englobemos todas como enfermedades respiratorias agudas en AP o graves en hospital. Nos gustaría tener disposición de test para saber si estamos ante un Covid o una gripe. Y solo podemos identificar, en este caso, si es un estreptococo. De eso sí tenemos test específicos».
Estas infecciones pueden deberse, según explica, al hecho de este invierno haya habido muchos casos de gripe: «Eso ha podido reducir nuestras defensas locales. Una vez que has pasado un proceso vírico, hay más opciones de contagiarse de un proceso bacteriano».
CAJÓN DE SASTRE DE ENFERMEDADES RESPIRATORIAS
El portavoz de la SEMG hace esta reflexión: «Damos por hecho que, desde que se minimizó la enfermedad del Covid, en ese cajón de sastre metemos ahora todas las infecciones respiratorias; no se clasifican, no se les pone apellido. Pero extrapolando, y a la vista del crecimiento que hay en hospitales y en los resultados de la red centinela en AP, podríamos decir que hay un crecimiento del Covid. No llega a ser una ola epidémica importante, pero los datos sí que son más llamativos que hace mes y medio o dos meses».
¿No se siguen entonces haciendo test en los centros de atención primaria (AP)?: «Desde hace tiempo ya no tenemos test en AP. Se considera que la pandemia ha desaparecido y esto se ha convertido en algo epidémico. Como el efecto es relativamente bajo, los test se han dejado de suministrar a los centros; alguno podrá tener, pero ya no se piden ni se suministran. Lo que hacemos es decir al paciente que se haga un autotest para confirmarlo, para que esté tranquilo y en caso de que conviva con personas vulnerables», indica.
Armenteros aclara que «como en AP ya no se están haciendo test, la dimensión del crecimiento de Sivira es totalmente estimativa, con datos de pacientes de la red centinela o mediante test en hospitales», puntualiza Armenteros. Y se explica: «Están las infecciones respiratorias que ahora se consideran agudas, todas las de AP, y las graves, que son las de los pacientes que van a los hospitales, a quienes les hacen un test porque se han descompensado respiratoriamente o porque les hacen una PCR antes de una operación (pero ya no es obligatorio), y ya se identifican más específicamente».
VALIDEZ DE LOS AUTOTEST Y AUMENTO EN SU DISPENSACIÓN
¿Los autotest que se dispensan en farmacias siguen siendo válidos? «Sí, se puede seguir confiando en ellos, porque lleva antígenos variados, con lo que detecta cualquier variante de la familia de ómicron. Además, se ve claramente cuando llegan al hospital son positivos. La variante de ahora, que llamamos Pirola, es la más frecuente ahora», matiza Claramonte.
¿Se están demandando en las farmacias? Sí, sin ninguna duda. Así lo detalla a este periódico Juan Enrique Garrido, vocal nacional de farmacéuticos de oficina de farmacia en funciones (el 19 de junio tomará el relevo Piedad García Marcos): «Esta subiendo la demanda y hemos tenido picos importantes. Incluso en algún momento nos ha pillado fuera de juego y hemos tenido que volver a pedir que nos enviaran más test, porque la demanda superaba lo que teníamos».
Garrido añade que llevan notándolo varias semanas: «Además, en Jaén tenemos muchos casos de alergias y algunos de los síntomas coincidían, sobre todo en la cuestión nasal y de mucosidad. La gente no sabe si es alergia o algo vírico, y decide hacerse el test para descartar», comenta.
Matiza que se demandan tanto test Covid como test combinados: «Esta no suele ser la estación para la gripe, pero la gente los sigue demandando».
Aun así, los datos de dispensación no tienen nada que ver con los de años anteriores. A falta de medio año, las farmacias españolas han dispensado menos de un millón de unidades de test exclusivamente Covid (919.641,12), lo que representa casi 3 millones de euros (2.973.113,92 euros), según Iqvia, con datos hasta mayo de 2024. Eso sí, al contrario que en años anteriores se están vendiendo más test combinados de covid y gripe: casi millón y medio (1.445.646,44).
En 2023 se vendieron 8 millones y medio de unidades (8.521.581,13) por valor de más de 26 millones de euros (26.270.906,27 euros).
Eso sí, 2022 fue el año del boom, con casi 60 millones de test vendidos (58.892.671,62) por más de 209 millones de euros (290.130.134,95 euros).
2021 fue un año mucho más flojo, con más de 14 millones de test vendidos (14.682.950,93), y 2020, el del inicio de la pandemia, fue anecdótico, con 41.804,85 test vendidos.
¿Podríamos volver a los momentos más duros de la pandemia? «Es difícil de prever. Pero, dada la evolución que se tiene de otras epidemias, da la sensación de que estas se van reduciendo en extensión. La gente se contagia mucho, pero el grado de afectación es más débil», aclara Armenteros.
POR QUÉ PREOCUPA LA VARIANTE FLIRT
No obstante, considera que «sí hay ciertos datos de alarma, porque la variante Flirt, que está ahora en Estados Unidos (en cerca del 30%), tiene una cepa, la KP.2, en la que se han encontrado mutaciones diferentes a las de la espícula. Hasta ahora todas las variantes tenían mutaciones en la espícula, y por eso dábamos por hecho que nuestra defensa se basaba en esa parte diferenciadora que era la espícula y nos protegía más. Pero esas variaciones que presentan mutaciones en zonas distintas a la espícula sí pueden dar lugar a otros linajes o sublinajes más agresivos, porque nuestras defensas no están preparadas para esas mutaciones», indica.
La variante predominante en España, como detalla Sivira, es la BA.2.86 (59,62%), popularmente conocida como pirola, «con predominio del 81,49% desde el inicio de la temporada correspondiente a la circulación de linajes y sublinajes JN.1». Según Armenteros, «son casi el 70% en AP y el 90% en hospitales».
Si bien esta variante no es más virulenta, Armenteros detalla una característica que la diferencia: «El paciente percibe más la anosmia o pérdida de olfato aguda, y la disgeusa, o alteración del gusto; algo que en las últimas variantes de ómicron no era lo característico».

