El dirigente nacional inició una gira masiva por el interior del país para organizar la ruta democrática, mientras la crisis eléctrica alcanza niveles críticos en toda la nación
Con información de Nota de Prensa
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LA NUEVA ANTORCHA. — La localidad de Monay, en el estado Trujillo, se convirtió este sábado en el epicentro de la resistencia civil con la llegada de Juan Pablo Guanipa. En un acto multitudinario que desafió el clima de amedrentamiento, el líder opositor —recientemente liberado bajo la Ley de Amnistía— «calentó la calle» al reencontrarse con una base social que reclama una salida pacífica y constitucional. La movilización no solo busca revitalizar la estructura regional, sino consolidar la fuerza necesaria para exigir la publicación inmediata de un cronograma electoral que ponga fin a la incertidumbre política que asfixia al país.
Esta gira masiva se produce en un contexto de vulnerabilidad extrema, donde el pueblo venezolano se muestra sediento de justicia ante el colapso de los servicios básicos. Mientras Guanipa recorre los pueblos de Trujillo, el sistema eléctrico nacional reporta un hito histórico de demanda que ha dejado a estados como Anzoátegui y Zulia bajo racionamientos de más de seis horas diarias. La indignación ciudadana crece ante la incapacidad de gestión del Ejecutivo, convirtiendo cada asamblea de ciudadanos en un foro de denuncia contra el abandono de la infraestructura pública y la precariedad económica.
El objetivo central de este despliegue territorial es preparar el terreno para el regreso de María Corina Machado a la acción de calle directa. La líder de Venezuela, quien coordina desde el exilio los apoyos internacionales para una transición ordenada, es percibida en Monay como la figura clave para la relegitimación de los poderes públicos. La exigencia de elecciones libres en un plazo máximo de doce meses resuena con fuerza en Trujillo, donde la dirigencia de la Plataforma Unitaria busca canalizar el descontento social hacia una organización electoral robusta y vigilada.
Finalmente, el mensaje transmitido desde las calles trujillanas subraya que la lucha no es solo por un cambio de nombres, sino por una transformación estructural que devuelva la dignidad al venezolano. Guanipa enfatizó que la «guerra de micrófonos» del oficialismo no logrará distraer a una ciudadanía que padece el rigor de la crisis eléctrica y la inflación. Con la mirada puesta en el corto plazo, la gira nacional promete seguir despertando conciencias en cada rincón de Venezuela, reafirmando que la ruta hacia la libertad es irreversible y cuenta con el respaldo de una mayoría que ya no acepta el silencio como respuesta.

