Jue. Jul 30th, 2026

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este miércoles, 10 de diciembre de 2025, la incautación de un gigantesco buque petrolero en aguas internacionales, frente a las costas de Venezuela. Washington alega que el navío, presuntamente el «Skipper», estaba siendo utilizado para el transporte de crudo sancionado proveniente de Venezuela e Irán. La operación, calificada por Trump como la mayor de su tipo, fue ejecutada por el FBI y la Guardia Costera, elevando dramáticamente la tensión bilateral. El gobierno de Nicolás Maduro reaccionó inmediatamente, denunciando la acción como un «intervencionismo ilegal y brutal» en la región, mientras que el futuro del cargamento de petróleo permanece en la incertidumbre

Reporte especial LNA

Internacionales

LA NUEVA ANTORCHA.— La Casa Blanca sacudió las relaciones diplomáticas con Venezuela al confirmar la intercepción y decomiso de un tanquero cargado con petróleo, en una acción de alto voltaje llevada a cabo por fuerzas de seguridad estadounidenses en aguas caribeñas.

​El presidente Donald Trump, al hacer el anuncio, declaró que su país había incautado «el petrolero más grande jamás incautado» por Washington. Aunque la administración se refirió al buque como una «acción de ejecución judicial sobre un buque sin bandera,» empresas de rastreo marítimo lo han identificado como el «Skipper», un navío presuntamente parte de una «flota clandestina» dedicada al transporte de exportaciones petroleras sancionadas por Estados Unidos.

El bínculo Irán-Venezuela, la clave de la incautación

​La fiscal general de EEUU, Pam Bondi, explicó que la orden de incautación fue emitida contra un petrolero previamente sancionado por su participación en el contrabando de crudo iraní, un viejo enemigo de Washington. Las autoridades indicaron que el buque había estado atracado por última vez en un puerto venezolano.

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​La operación fue coordinada por un equipo conjunto del Buró Federal de Investigaciones (FBI), la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y la Guardia Costera de Estados Unidos, con apoyo logístico del Departamento de Guerra. Fuentes oficiales citadas por Bloomberg confirmaron que la maniobra se ejecutó «de forma segura,» sin especificar el número ni el destino final de la tripulación.

Maduro denuncia «brutal intervencionismo»

​La reacción desde Caracas fue inmediata y enérgica. Nicolás Maduro, líder venezolano, condenó la acción en una alocución televisada, exigiendo el cese del «intervencionismo ilegal y brutal» del gobierno de Donald Trump.

«Decimos no al intervencionismo, no a los planes de desestabilización, de cambio de régimen, allá al gobierno de Estados Unidos, que se dediquen a gobernar su país,» declaró Maduro, vinculando el suceso con la agenda política de Washington.

El petróleo: ¿destino final, Estados Unidos?

​Una de las mayores preguntas que rodean el incidente es el destino final de la valiosa carga. Consultado sobre el cargamento de crudo, el presidente Trump fue directo en su respuesta: «Asumo que nos quedaremos con el petróleo.»

​Este anuncio subraya la intención de Washington de utilizar el decomiso de activos como una herramienta de máxima presión económica contra los gobiernos de Venezuela e Irán, en una medida que podría sentar un precedente para futuras acciones en el Caribe. El incidente coincidió, además, con la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz en Oslo a la líder opositora venezolana María Corina Machado, añadiendo un contexto de alta sensibilidad política internacional a la incautación.