Bajo la premisa de que la mentira y la injusticia tienen patas cortas, los sectores de educación, salud y jubilados se movilizan para exigir la restitución de la retroactividad, contratos colectivos dignos y el cese de la persecución sindical
Con información de Nota de Prensa
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LA NUEVA ANTORCHA— La dirigencia de los trabajadores del sector público, encabezada por Héctor Simón Jiménez, ha formalizado el llamado a una gran acción de protesta pacífica programada para el próximo 12 de marzo. Este movimiento surge como respuesta al deterioro sostenido de las condiciones de vida y la vulneración sistemática de los derechos laborales en la administración pública estadal. El bloque, que agrupa a educadores, personal de salud, obreros y asociaciones de jubilados, busca enviar un mensaje contundente sobre la urgencia de rescatar el valor del trabajo en Venezuela.
El eje central de esta movilización es la defensa irrenunciable de la retroactividad de las prestaciones sociales, un patrimonio histórico de la masa laboral que ha sido pulverizado por las políticas económicas actuales. Jiménez enfatizó que los trabajadores no están dispuestos a seguir sacrificando sus ahorros de toda una vida. La activación inmediata de las convenciones colectivas y el respeto absoluto a la libertad sindical forman parte del pliego de peticiones que será consignado ante las autoridades correspondientes.
La convocatoria no solo incluye al personal activo, sino que otorga un papel protagónico a los jubilados y pensionados, quienes hoy representan el sector más vulnerable frente a la crisis. La dirigencia asegura que saldrán a la calle para defender sus «más sagrados derechos», recordando que la Constitución ampara el derecho a un salario digno que permita cubrir la canasta básica. Para este frente común, la calidad de vida de la familia trabajadora es una prioridad que no admite más dilaciones ni promesas vacías.
Héctor Simón Jiménez fue enfático al señalar que existe la disposición de alcanzar un punto de equilibrio y acuerdos sensatos, siempre y cuando el gobierno demuestre una verdadera voluntad política. El vocero aclaró que cualquier negociación debe pasar por el reconocimiento de la deuda social acumulada y no puede pretenderse solucionar la crisis a costa del sacrificio del patrimonio de los trabajadores. El diálogo solo será posible si se enmarca en los términos de la ley y la justicia social.
Finalmente, los organizadores hacen un llamado a la sociedad civil a acompañar esta jornada de lucha el 12 de marzo. La premisa es clara: los derechos constitucionales no se mendigan, se ejercen. Con la convicción de que la verdad terminará por imponerse sobre las estructuras de opresión, los trabajadores del sector público se preparan para una movilización que busca devolverle la dignidad al trabajador venezolano y asegurar un futuro estable para las próximas generaciones.

