El juez de paz Miguel López denuncia cortes de hasta ocho horas en diversas comunidades, atención telefónica ineficiente por parte de Corpoelec y solicita la intervención de las autoridades nacionales ante un posible sabotaje
Redacción LNA
Regiones / Anzoátegui
LA NUEVA ANTORCHA. — La acentuación de las fallas en el suministro eléctrico en el municipio Simón Bolívar mantiene en estado de zozobra a miles de familias en los sectores más vulnerables. La frecuencia y duración de las interrupciones en el flujo de energía no solo trastocan la cotidianidad de los ciudadanos, sino que han comenzado a encender las alarmas sobre las verdaderas causas detrás del deterioro sistemático del servicio.
Miguel López, juez de paz de Barcelona, expresó su profunda preocupación ante la severidad de la crisis energética que afecta de manera implacable a sectores como La Aduana, Barrio Colombia, El Cotoperí, La Burra, José Félix Ribas, Caicara, Barrio Lindo y Camino Nuevo. Según la autoridad local, las comunidades deben sobrellevar suspensiones del servicio que se prolongan de forma continua hasta por ocho horas diarias, afectando la conservación de alimentos, la salud de personas vulnerables y el normal desenvolvimiento de la vida comunitaria.
A la grave molestia que provocan las horas acumuladas a oscuras, se suma la indignación de los vecinos ante la falta de canales efectivos de atención institucional. López señaló que las líneas telefónicas habilitadas por la corporación eléctrica estatal (Corpoelec) no ofrecen soluciones ni información oportuna a los usuarios, transformándose en una fuente de frustración generalizada que los afectados perciben como una burla frente a sus reiterados reclamos.
Frente al descontento popular y el riesgo latente de protestas comunitarias, el juez de paz hizo un llamado público a la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez Gómez, y al ministro del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello Rondón, para que se ordene una investigación exhaustiva a través de los cuerpos de seguridad. El vocero institucional instó a determinar si la recurrencia de estos apagones responde a fallas operativas ordinarias o si, por el contrario, podría tratarse de acciones continuadas de sabotaje orientadas a desstabilizar la paz social y la tranquilidad de la zona.

