Cifras oficiales dan cuenta de cientos de víctimas fatales y más de 2.400 personas desaparecidas tras el desastre natural
Redacción LNA
Internacionales
LA NUEVA ANTORCHA. — Un colapso catastrófico provocado por la rotura de la masa de un lago glacial desató gigantescas corrientes de lodo, agua y rocas sobre poblados del norte de Nepal. El fenómeno devastó infraestructuras esenciales e interrumpió las vías de comunicación terrestres.
Los cuerpos de socorro locales, con apoyo de unidades militares, continúan labores de rescate bajo condiciones extremadamente complejas debido al mal tiempo y a la inestabilidad del terreno.
Organizaciones humanitarias internacionales han activado protocolos de asistencia urgente para distribuir alimentos, insumos médicos y refugios temporales a miles de damnificados.
Existe una alta preocupación por la estabilidad de otros depósitos de agua glaciares en la franja del Himalaya, los cuales registran un paulatino sobrellenado a causa de los cambios climáticos recientes.
Los gobiernos de la región apelaron a la comunidad internacional para acelerar el envío de maquinaría pesada y helicópteros de evacuación que permitan localizar a las miles de personas aún no ubicadas.

