Jue. Jul 30th, 2026

La brecha entre el dólar oficial y el paralelo supera el 41%, dejando el salario mínimo en unos irrisorios 0,43 USD y forzando al Banco Central a una intervención inmediata.

Por: Alberto García Sánchez

Nacionales

LA NUEVA ANTORCHA.— El sistema económico venezolano se encuentra en un punto de no retorno. La gestión financiera encabezada por Delcy Rodríguez y el Banco Central de Venezuela (BCV) enfrenta la obligación ineludible de frenar la devaluación del bolívar, cuyo desplome frente al dólar estadounidense ha desatado una espiral de hambre y miseria. Con una tasa oficial que alcanzó los 378,45 bolívares este 5 de febrero, mientras el paralelo se dispara por encima de los 522,59 bolívares, la brecha cambiaria del 41,1% ha destruido la planificación económica tanto de comercios como de hogares.

​La realidad en las calles es devastadora: el poder adquisitivo se ha hundido debido a que el 63% del consumo nacional está dolarizado, mientras el salario mínimo permanece anclado en 130 bolívares (apenas 0,43 centavos de dólar). Esta distorsión ha provocado que más de 7,9 millones de venezolanos requieran ayuda alimentaria urgente. Aunque productos como la carne han tenido ajustes puntuales en divisas, el ciclo de incertidumbre política y económica mantiene los precios en bolívares en un ascenso imparable que asfixia a los sectores más vulnerables.

​El panorama a futuro es aún más alarmante. Proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial sugieren que, de no aplicarse correctivos drásticos, el tipo de cambio podría escalar hasta los 2.000 bolívares por dólar para finales de 2026, con una inflación proyectada de entre el 562% y 682%. Expertos señalan que la única vía de escape es la inyección masiva de divisas, la restricción del gasto público ineficiente y el cese inmediato de la impresión de moneda sin respaldo para intentar cerrar una brecha que hoy parece un abismo.

Puede interesarte...  Denuncian que alcaldía de Bolívar convirtió a la Urbanización Río en una zona industrial

​Finalmente, analistas advierten que cualquier intento de mejora salarial será estéril si no se controla la voracidad cambiaria. La propuesta sindical de elevar el sueldo a 350 dólares para trabajadores y pensionados carecerá de impacto real si el BCV no logra estabilizar el signo monetario. Sin una recuperación de la producción petrolera y una diversificación económica genuina, el país corre el riesgo de quedar atrapado en un desorden financiero donde el aumento del dólar sigue siendo el principal verdugo del pueblo venezolano.