Con información de France 24
Internacionales
LA NUEVA ANTORCHA.— El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, declaró el viernes 27 de marzo que Washington espera que su operación militar contra Irán concluya en cuestión de semanas sin necesidad de tropas terrestres. Esto se produce después de que los países del G7 adoptaran una declaración sobre Irán en la que exigen el cese inmediato de los ataques contra la población civil y la infraestructura.
Donald Trump ha ganado tiempo con la ampliación del ultimátum a Irán, que debería haber terminado este mismo viernes. Aunque sigue insistiendo en que esta guerra, que da por ganada desde hace semanas, va «muy bien» para EEUU, el jueves decidió ampliar hasta el 6 de abril el ultimátum a la República Islámica para llegar a un acuerdo.

El republicano argumentó que lo hacía «a petición del gobierno iraní», que supuestamente le pidió siete días extra. Según dijo, en un arrebato de generosidad, él decidió darles diez «porque me dieron barcos» —en referencia a los buques que pasaron por Ormuz—. Como ya es habitual en este conflicto, las contradicciones llegaron rápidamente y, según el ‘Wall Street Journal’, Teherán rechazó haber realizado ninguna solicitud.
Más allá del ‘quién dijo qué’, la Casa Blanca espera que Irán mande una contraoferta al plan de paz de 15 puntos de EEUU. Según ‘Reuters’, estaba previsto que ocurriese este viernes o sábado. Sin embargo, la respuesta está ahora en duda tras los últimos ataques contra dos siderúrgicas y una instalación nuclear en Irán, que un alto funcionario iraní calificó de «intolerables».
Caída de popularidad
Mientras tanto, la extensión de la tregua a los ataques contra instalaciones energéticas le da tiempo al presidente estadounidense para desplegar a su ejército por Oriente Medio, pensar en los próximos pasos (tanto si triunfan las negociaciones como si no) y buscar la forma de reparar su imagen.
Porque, por mucho que intente aparentar, la ‘Operación Furia Épica’ no le está saliendo como esperaba y le está afectando en todos los sentidos. Especialmente, en uno de los que él considera lo más importante: su popularidad (por mucho que él diga que «soy más popular que nunca»). «Les gusta que esté protegiendo a nuestro país de lunáticos con armas nucleares», ha afirmado en ‘Fox News’.
El rechazo al republicano no ha dejado de crecer en el último mes, en gran parte por las consecuencias económicas que está suponiendo el conflicto. Por eso, la orden es clara: hay que acabar con el conflicto cuanto antes y, al mismo tiempo, transmitir la idea de que se han cumplido todos los objetivos.
De esa última parte se ha encargado este viernes el secretario de Estado, Marco Rubio, que ha salido a reiterar que «el progreso es muy bueno» y a asegurar que la guerra acabará «en cuestión de semanas». «Estamos cumpliendo con el cronograma previsto para esta operación, o incluso adelantándonos, y esperamos concluirla en el momento oportuno, en cuestión de semanas, no de meses», ha declarado a su salida de la reunión con los ministros de Exteriores del G7.
El jefe de la diplomacia estadounidense ha afirmado que terminarán la operación sin botas sobre el terreno y ha justificado el despliegue de tropas adicionales en la necesidad de estar preparados para «múltiples escenarios». «Podemos cumplir todos nuestros objetivos sin una invasión terrestre, pero tenemos que estar preparados para dar la opción al presidente», ha subrayado.
Vance, al mando de la negociación
Rubio también ha reconocido que las supuestas conversaciones con Irán han sido muy limitadas y que aún están esperando a conocer quién será el interlocutor de las negociaciones. «Hemos tenido un intercambio de mensajes con el régimen iraní. Estamos esperando indicaciones para saber con quién vamos a poder hablar y cuándo», ha esgrimido.
No obstante, el enviado especial en Oriente Medio, Steve Witkoff, ha anunciado este viernes en un foro económico de Florida, que podría haber reuniones con Irán «esta semana«. «Creemos que habrá reuniones esta semana. Sin duda, tenemos muchas esperanzas», ha declarado.
De la parte estadounidense, el principal encargado es el vicepresidente JD Vance. Fue de los menos partidarios de lanzar la ofensiva contra Irán y ahora le toca ponerle fin, algo que se evidenció en la reunión de gabinete, en la que Trump le cedió la palabra a Vance para que explicara la situación con Irán.
Lo esencial:
- Israel mantiene sus ataques contra Irán y advierte que los “intensificará” y “extenderá” a otros objetivos de la República Islámica.
- Los hutíes de Yemen, alineados con Irán, afirmaron que están listos para intervenir militarmente en la guerra.
- La advertencia llega después de que Donald Trump anunciara una segunda prórroga–hasta el próximo 6 de abril–para que Irán levante su bloqueo de facto al estrecho de Ormuz o, de lo contrario, atacará sus centrales eléctricas.
- El diario ‘The Wall Street Journal’, que cita fuentes con conocimiento del asunto, reporta que EE. UU. sopesa el envío de 10.000 tropas adicionales a Medio Oriente.
- Ante los informes, Teherán advierte que atacará a los militares estadounidenses donde sea que se encuentren.
- El canciller iraní, Abbas Araghchi, acusó a Israel y EE. UU. de tener una «clara intención de genocidio» al describir los ataques contra su país, especialmente los que han golpeado a escuelas y otros sitios civiles.
- El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, aseguró a los aliados del G7 que su país espera que la guerra acabe en cuestión de «semanas, no meses».

