Jue. Jul 30th, 2026

Por Alberto García Sánchez

Opinión

LA NUEVA ANTORCHA,- El pasajero de autobús cada día vive experiencias distintas que, en muchos casos, genera media sonrisas y comentarios silenciosos.

Primero, el pasajero tiene el encuentro con los llamados “charleros” que venden caramelos, chocolates y otros relatan historias sobre su vida privada y enfermedades de sus hijos. Otros explican que para no atracar o despojar de sus celulares a las mujeres, se dedican a la venta de tetas o chupi chupi.

Pero hoy, en horas de la tarde, ocurrió algo que para mí fue gracioso al abordar el colectivo en Puerto La Cruz. Lo hicieron de manera simultánea cuatro damas y tres hombres de la tercera edad y el colector, muy ocurrente él, dijo una bravuconada, cargada de ironía: bueno, con estos pasajeros que pagan la mitad del pasaje y otros viajan gratis, nuestro autobús se llama hoy el misericordioso…risas de los pasajeros.

Una señora con tres niños que regresaban de un colegio de participar en un proyecto pedagógico expresó: te irás a molestar, porque pagaré un pasaje nada más.

El colector molesto, soltó una frase lacónica que provocó el silencio total de los pasajeros:
Está bien señora, no pague nada y llévese a sus muchachos. Somos el bus de la misericordia…y algunas damas dijeron.. amén!

Puede interesarte...  Un autobús cayó al río en Perú y dejó 6 muertos y 17 desaparecidos