«Un líder es aquel que conoce el camino, hace el camino y muestra el camino.”
John C. Maxwell (20 – 02 – 1947 – )
Escritor, orador pastor y comerciante estadounidense.
Por José «Cheo» Salazar
X: @Cheotigre
Opinión
LA NUEVA ANTORCHA.- El 30 de abril del año 1988 cuando asumí la Presidencia del Concejo Municipal, una de mis prioridades, fue entenderme en el marco de la mayor cordialidad, respeto y reconocimiento con el personal obrero de los departamentos de Aseo Urbano Domiciliario y Obras Públicas Municipales y especialmente con los dirigentes de su sindicato liderado por el señor Domingo Díaz Morgado, quien era mi compañero de partido, pero el cual, en su rol de luchador y defensor de los derechos de los trabajadores plasmados en el Contrato Colectivo, no cedía un milímetro, aún cuando, sucesivas administraciones municipales no le respetaron el cumplimiento de varias cláusulas del contratocolectivo, por lo que mantenía un reclamo permanente. Era lo correcto. Y, debería, ser el comportamiento del actual liderazgo sindical, ahora, que está pulverizado el salario, desaparecieron la prestaciones sociales y, la discusión de contratos colectivos, es una quimera. ¿Te acuerdas de la cuarta?
En mi ejercicio de un año al frente del poder municipal, el señor Domingo Díaz Morgado, encontró un aliado incondicional. Mi padre, José María Lira Reyes, había trabajado en el Aseo Urbano Domiciliario como chófer de una unidad recolectara y sus ayudantes eran como familiares. El señor Domingo Piamo era su hermano y compadre. Las conversaciones de ellos tratando el tema de la relación laboral y el incumplimiento de los beneficios contractuales cuando en nuestras familias los ingresos eran exiguos y las carencias se acrecentaban. Ese escenario me sensibilizó desde muy chico. Esa situación fue moldeando mi carácter como luchador social y gremial, sobre todo a favor de los sectores más vulnerables y desfavorecidos. Una sensibilidad adquirida en el seno familiar.
Es obvio que eso acicateo mi voluntad para, no sólo cumplir los compromisos y solución de los problemas de la comunidad, sino también, puse especial interés en colocar al día, todas las cláusulas contractuales de trabajadores y empleados activos y, por supuesto de aquellos, que habían despedidos, sin cancelarle buena parte de sus prestaciones sociales. Eso lo logramos hacer, gracias a entendimientos los cuales fuimos haciendo realidad, en la medida que iba cristalizando la lucha por mejorar la recaudación municipal, obligando legalmente, a las empresas de servicio petrolero ubicadas en la avenida Peñalver que, cancelaran los impuestos por concepto de propiedad inmobiliaria. Una vez que hubo el ingreso, solventamos y cancelamos todos los pasivos pendientes y salarios atrasados. Todo al día.
Domingo Díaz Morgado, indiscutiblemente fue un líder sindical que conocía muy bien su trabajo, abría el camino para los entendimientos e iba mostrando resultados ante sus compañeros de trabajo. En mi caso, cuando me correspondió el rol de patrón, siempre lo traté con gran consideración y mucho respeto por sus planteamientos, los cuales siempre estuvieron enmarcados en el contrato colectivo vigente. En síntesis, fue un gran líder y dejó una huella indeleble en el otrora movimiento sindical del sector municipal, por lo que creo importante que, cuando nuestros eximios investigadores, historiadores y cronista del pasado de esta pequeña urbe que nació al calor de la industria petrolera, decidan escribir su verdadera y auténtica historia, lo incluyan en el disco duro de su memoria histórica. ¡Vale la pena!
sjose307@gmail.com …0414 3838097 …El Tigre, junio de 2025

