“Cada pueblo tiene la ingenua convicción de ser
la mejor ocurrencia de Dios”
Theodor Heuss (1884 – 1963)
Político alemán
Por José «Cheo» Salazar
X: @Cheotigre
Opinión
LA NUEVA ANTORCHA.- Los pueblos y ciudades en Venezuela, que tienen fecha precisa de fundación, son aquellos que fueron planificadas, construidas y pobladas, siguiendo las instrucciones de una Real Cédula (Orden expedida por el Rey de España entre los siglos XV y XIX), p.e. Caracas. Algunas se formaron por iniciativa de algunos misioneros capuchinos andaluces, p.e., en Guárico, Villa de Todos los Santos de Calabozo y otras, como el caso de Puerto Ordaz, por decisión y acción del gobierno. El Tigre, no reúne ninguna de las 3 condiciones anteriores y, por tanto, no tiene fecha de fundación, empero, tiene primeros pobladores, que pueden considerarse fundadores, por fuerza de las circunstancias favorables, que trajo a la Mesa de Guanipa, la explotación del petróleo. Origen, causa y efectos. Allí está el detalle que prendió la chispa.
En esta inmensa sabana, pasaban los gringos liderados por Míster Julio, con un sismógrafo buscando petróleo. El instrumento utilizado para ubicar yacimientos petroleros, paró sus agujas en el área, que hoy es conocida como Campo Oficina. En ese sitio, los trabajadores petroleros, empezaron el 23 de febrero de 1933, la perforación del pozo OG-1. La actividad atrajo a los vecinos del rio Caris, que regularmente transitaban por un camino real, ubicado en la zona oeste (Sector la Chicagua), para ir a vender sus cosechas al pueblo de Cantaura. Ante el intempestivo movimiento en el lugar, los lugareños se acercaron, vieron la oportunidad de vender parte de sus cosechas, lograr empleos y, una vez que establecieron ese mercado cautivo, porque los trabajadores no tenían movilidad para obtener alimentos, para no ir y venir diariamente en bestias a las riberas del río Caris, entonces, decidieron traer suficiente provisiones y para pernoctar construyeron los primeros bahareques, alrededor de la locación. No tenían idea, que esa audacia era el inicio de la historia de la posterior ciudad de El Tigre. Un largo camino se inicia con un primer paso. La sabana se hizo pueblo y el pueblo ciudad y vamos rumbo a una gran metrópoli. El Tigre ya es de hecho la capital del sur del estado Anzoátegui. Vamos pronto a cumplir 93 años de historia y ahora es cuando. Un luminosa chispa del petróleo encendió la sabana.

El 23 de febrero de 1933, día que se inició la perforación del pozo OG-1, acertadamente, se tomó como fecha referencial de la fundación (origen) de El Tigre, partiendo del hecho muy cierto de que, sí los gringos fracasaban en su búsqueda de petróleo, todos se marchaban y la sabana no se hubiese hecho pueblo. Esa es la verdad. Otra curiosidad es que, muchos de esos primeros pobladores, cuentan que el nombre del poblado, se tomó como consecuencia de una vieja leyenda, que contaban sus ancestros de El Caris. “En la mesa pasa 2 veces al año un enorme y fiero tigre por lo que, había mucho miedo de la gente permanecer al descampado y desarmado en esta amplia geografía de la Mesa de Guanipa”. Las familias Meza, Sotillo, Lira, La Rosa, Piñero, García, Morales, Barrancas, Salazar, Guarapano, Soto, Ramos, Mago, Pinoni, Cubero, Camauta, Millán, López, Evans, Guatache, Ramírez, García, Torres, Rondón, Manzanares, entre otros, formaron parte de esa legión de primeros pobladores y por ende, se pueden considerar como los auténticos fundadores. El reconocimiento no es gratuito. Es una verdad histórica indiscutible.
¿Ocurrencia de Dios? Lo cierto del caso es que, el pequeño poblado de El Tigre surgió sin que nadie se diera cuenta de su nacimiento. Los bahareques alrededor del pozo, fueron formando una pequeña aldea, sin embargo, los gringos, que tenían su campamento (Campo e’ lona), en el sitio dónde por muchos años funcionó el Club de Leones, solicitaron al gobierno, previa cancelación de las bienhechurías, que los reubicara, porque constantemente, eran víctima de voraces incendios, por efecto de los fuertes vientos y los descuidos en la utilización de utensilios rústicos para alumbrarse. Una chipa incendiaba los bahareques y buena parte de la sabana Entendiendo el grave peligro para todos, se procedió a la reubicación, en el sector de lo que hoy es la histórica calle Ribas. La industria petrolera por su parte, ante el inusitado crecimiento del poblado, consideró conveniente cercar con alfajol el área del pozo como medida de protección y con el tiempo en ese terreno construyeron viviendas e instalaciones para los trabajadores. Ese espacio antes bien cuidado, excelente mantenimiento y orgullo de la ciudad, está parcialmente abandonado y descuidado, es lo que ahora conocemos como Campo Oficina. La primera urbanización de la ciudad. Todo tiene un origen.
El 23 de febrero se cumplirán 92 años de esta joven y pujante ciudad. Nosotros que somos nacidos, criados, formados, con arraigo, que amamos nuestro terruño, hacemos este humilde esfuerzo por recordar su auténtica historia y dejar testimonio escrito para las presentes y nuevas generaciones de una verdad innegable y con ello, además, hacemos una pequeña contribución a nuestros eximios cronistas, historiadores e investigadores para que, a la hora que decidan, recopilar, compilar y codificar esos eventos, de la génesis de El Tigre, si lo consideran importante, las incorporen al disco duro de nuestra memoria histórica. ¡Vale la pena!
La gráfica dónde aparezco en el monumento del pozo OG1 es cortesía del amigo periodista Alexander Compiani.
La otra gráfica: foto de la pensión Manzanares, del ahora histórico Hotel Manzanares de doña Petra Manzanares, oriunda de Atapirire.
sjose307 …0414-3838097 …El Tigre, octubre de 2025

