«El pasado es como una lámpara colocada a la entrada del porvenir»
Félicité Robert de Lamennais (1782 -1854)
Filósofo, teólogo, católico y político francés.
José «Cheo» Salazar / X: @Cheotigre
Opinión
LA NUEVA ANTORCHA.- La cronica que escribí acerca del flaco Germán Rafael Suárez, conocido popularmente como el flaco del Arichuna, el cual dedicó toda su vida desde que llegó a El Tigre de la mano del señor Miguel Arismendi (Cocoliso) a la profesión de mesonero y barman en el Hotel Arichuna y posteriormente en el Restaurante y pizzería Garden, hizo recordar a un grupo de amigos, los cuales fueron sus compañeros de labor, muchas anécdotas y dónde destaca la del distinguido amigo, Cnel. José Luis Arriojas, quien durante sus tiempos de estudiante de bachillerato en el liceo Pedro Briceño Méndez, trabajaba, también, como recepcionista (1963 64 y 65) en el hotel Arichuna. Un recinto de historias vivas.
El Cnel. José Luis Arriojas, inicia su relato haciendo un reconocimiento a German, quien según sus palabras, fue su excelente amigo y compañero de trabajo, con el cual desde que lo conoció, mantuvo un trato muy cordial y afectuoso. Un gran compañero de trabajo.
El Cnel. Arriojas, recuerda que estando de guardia en la recepción tuvo el honor de atender al Dr. Raul Leoni, para ese entonces era, candidato presidencial de AD quien llegó acompañado por los entonces jóvenes Octavio Lepage, Jaime Lusinchi, Carlos Canache Mata, Fernández Padilla, entre otros altos dirigentes del partido del pueblo, se hospedaron en el hotel. Emocionado por tan distinguidos huéspedes los atendió con gran esmero y, cuando se retiraban, el Dr. Leoni le pidió que le llenara un thermo con agua, lo llevase a la habitación y la cuenta. El Dr. Leoni por las atenciones del diligente joven, le dio una «jugosa» propina, de 1 Bolivar.!. Obvio, era un bolívar fuerte, de plata y con alto poder adquisitivo. Eran tiempos de hallacas a real y Pepsicola a medio. Les rodó la cédula.
El joven recepcionista Arriojas, con su proverbial vivacidad, agradeció el gesto y le dijo: «Candidato si Ud. gana lo visitaré en Miraflores. Esta moneda será mi ticket de entrada». El Dr. Leoni y el grupo que lo acompañaban, se echaron a reír, respondiendo «claro, joven, allá lo esperaré». Estaba coronado y bendecido.
Empero, el hambre tiene cara e’ perro, y en lo que entregó la guardia a media noche, con el estómago vacío, optó por llegar a la venta de parrillas que tenía el negro Betancourt en la esquina de El Luchador contiguo a un viejo campito petrolero que luego albergó por muchos años el terminal de pasajeros, consumió una parrilla y un refresco y canceló con esa moneda de 1 bolivar. Leoni, ganó la Presidencia de la Republica y como ya se había comido el ticket de entrada, no pudo ir a Miraflores. Le habían entregado la lámpara del porvenir y la gasto. En todo caso, barriga llena, corazón contento. Colorín colorado, este cuento se acabó.
sjose307@gmail.com 0414 3838097 …El Tigre, junio de 2024.

