Otra joya literaria del escritor y periodista guayanés César Mújica
Por Alexander Compiani / CNP: 2031
Regiones / Anzoátegui
LA NUEVA ANTORCHA. — El periodista, escritor y defensor de los Derechos Humanos, César Mújica, ya tiene lista su nueva obra titulada «Anatomía del Caos», un libro en el cual profundiza en la descomposición social e institucional a escala global. En este trabajo, el científico humanista consigue descifrar los rostros ocultos de la inteligencia artificial y la adicción «electrovirtual».
En entrevista para los medios de comunicación, Mújica expuso a grandes rasgos los detalles de este próximo lanzamiento enfocado en las crónicas policiales y la cultura delictiva mundial. La obra, que ya está completamente terminada y lista para salir al mercado literario, llega tras el éxito de su anterior publicación, Los Zombis Cibernéticos.
El comunicador social expresó que el panorama global actual exige miradas multidisciplinarias que se atrevan a confrontar las verdades más incómodas de nuestra era. Para entender hacia dónde vamos, Mújica aporta una impecable trayectoria: es egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV), especialista en Derecho Público Internacional de los Derechos Humanos formado en la Universidad Latinoamericana y del Caribe (ULAC), cuenta con estudios de psicología y un doctorado en Psicología Alternativa en Argentina.
A esto se suma su participación activa como seminarista en los primeros encuentros sobre el desarrollo de la personalidad y psicología social en la Universidad de Oriente (UDO), y diversos diplomados jurídicos en el área de niños, niñas y adolescentes, derechos de la mujer y el ámbito comunal en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).
Destacó que es precisamente esta formación humana, sensible y artística, unida a su rigurosidad analítica, la que hoy vuelca en su libro «Vida Moderna y Zombis Cibernéticos» (disponible en Amazon) y en su más reciente manuscrito, «La Anatomía del Caos».
Entrevista con el autor
Pregunta: Sobre el núcleo de su investigación y la alerta que enciende en sus escritos, combinando su visión en derechos humanos y psicología, ¿cuál es el verdadero impacto destructivo que está teniendo la inteligencia artificial en la sociedad global?
César Mújica: La inteligencia artificial provoca serios problemas sociales en el mundo. Ataca en esencia la salud, generando patologías negativas a nivel cerebral y afectando la efectividad mental. Asimismo, produce desconcierto en el sistema educativo, desolación y hambre por la destrucción de puestos de trabajo. También provoca la violación del derecho a la privacidad personal, junto a la desintegración social y familiar. Sus impactos nocivos logran transgredir la salud del planeta y de todos los seres vivos que habitan en él.
Reconozco que actualmente no se están tomando medidas preventivas frente a su implementación. Esta tecnología está ligada al uso indebido de dispositivos digitales, máquinas y equipos robóticos. Dichos sistemas se computarizan a través de robots inteligentes cognitivos de uso libre para bebés, niños, niñas y adolescentes, sin tomar en consideración los perjuicios que causan.
P: Es grave lo que menciona sobre la infancia. ¿Cómo opera biológicamente esta tecnología para generar lo que denomina «adicción electrovirtual»?
CM: La salud mental está comprometida por el consumo extremo de equipos cargados de materiales químicos, combinados con ondas electromagnéticas y rayos ultravioletas. Estos elementos están aunados a los juegos virtuales descargados a través de plataformas como Google Play, donde millones de aplicaciones cargadas de violencia y agresiones drogan a los seres humanos más vulnerables: los menores y adolescentes.
Esta mezcla de irradiaciones, químicos y movimientos ligeros de los juegos virtuales es capaz de generar torrentes de dopamina, lo que ayuda a mantener a las víctimas totalmente dopadas y contaminadas con sustancias tanto químicas como electrónicas.
Cada día, millones de personas se convierten en adictos a esta droga que resulta tan poderosa como la heroína. La dependencia de la misma altera los niveles de azúcar en el cerebro, causando la muerte lenta del sistema neuronal.

