La fuerza de la Cñcalle: Unión de gremios y pensionados en Boyacá III
Con información de Nota de Prensa
Regiones / Anzoátegui
LA NUEVA ANTORCHA — Lo hemos perdido casi todo, pero la esperanza permanece intacta, sostenida por la fe en un nuevo comienzo. Esa esperanza germinó hoy en una extraordinaria concentración y movilización que partió desde la Plaza Boyacá (Bombón) de Barcelona. En un solo bloque, trabajadores activos, jubilados y pensionados recorrieron las calles para alzar una voz unánime: un aumento salarial digno es una urgencia impostergable.
Así los anunciaron Virgilio Heredia y Cruz López, en representación de los trabajadores activos y jubilados de la Gobernación del estado Anzoátegui.
Un Frente Común frente a la Provocación
La convocatoria, impulsada por la Asociación de Jubilados y Pensionados del Estado Anzoátegui y la Federación Venezolana de Maestros, surge como respuesta a lo que el sector laboral considera «más de lo mismo». Los anuncios oficiales no traen nada nuevo; son promesas a futuro mientras el BCV permite que el dólar escale hacia los 500 bs, con una inflación proyectada por economistas del 600%.
El mensaje gubernamental es percibido como una provocación hacia los más vulnerables. Por ello, el llamado es a la unidad total: se insta a quienes acuden a la Casa Sindical a dejar de lado la división y sumarse con fuerza a la Plaza Bombón. La base trabajadora exige respuestas claras: «¿Dónde están los reales?».
De la Lucha Sindical a la Ruta Política
Ante una tragedia salarial que desborda los mecanismos gremiales tradicionales, el movimiento se encamina hacia una postura firme:
- Lucha política abierta: Se plantea la solicitud de elecciones presidenciales limpias y transparentes este mismo año como la única vía real para superar la crisis social.
- Exigencia de soluciones: El hambre no admite esperas ni bloqueos. La urgencia es ahora.
- Contexto geopolítico: No se descuida la mirada sobre el escenario internacional, señalando que los intereses extranjeros en conflictos como los de Medio Oriente no deben prevalecer sobre el bienestar del pueblo venezolano.
La Realidad Frente a las Promesas
Un salario verdaderamente responsable debe cubrir el costo de la canasta básica, que ya supera los 500 dólares. Cualquier discurso sin contenido social real solo profundiza la precariedad de quienes dedicaron su vida al trabajo.

