El féretro del difunto Papa Francisco es llevado por los portadores del féretro a la Basílica de Santa María la Mayor, en Roma, el 26 de abril de 2025
Más de 130 organizaciones, 50 jefes de Estado y diez casas reales han asistido al último adiós al Pontífice
Con información de CDN
Internacionales
LA NUEVA ANTORCHA.- El féretro del papa Francisco llegó a bordo del papamóvil a su última morada, la basílica de Santa María la Mayor de Roma, donde el primer pontífice latinoamericano será inhumado este sábado tras varios días de multitudinario adiós.
Su entierro, el primero de un papa fuera de los muros del Vaticano desde León XIII en 1903, pondrá fin a 12 años de un pontificado marcado por la defensa de los migrantes, el medio ambiente y la justicia social.

El todoterreno blanco parcialmente descapotable recorrió primero las calles de la Ciudad Eterna, pasando frente a lugares emblemáticos como el Coliseo y los Foros Imperiales, donde miles de personas contemplaron el paso del cortejo fúnebre.
«Soy católico, pero no practicante, y por primera vez me sentí representado por el papa Francisco, más allá de ser argentino, por todo lo que hizo», aseguró a la AFP Diego Borigen, un informático argentino de 33 años de vacaciones en Roma.

Pero la jornada empezó con el funeral en su honor en la plaza de San Pedro. Ante 250.000 personas y dignatarios mundiales como Donald Trump, el cardenal decano Giovanni Battista Re destacó sus «innumerables» esfuerzos en defensa de migrantes y refugiados, del Mediterráneo a México.
«Fue un papa en medio de la gente, con el corazón abierto hacia todos» y prestó «especial atención» a «los últimos de la tierra, los marginados», subrayó durante la homilía.
Semanas antes de morir, el jesuita argentino criticó con dureza la política estadounidense de expulsar migrantes. Esto no impidió que Trump alabara a un hombre «fantástico» que «amaba el mundo».
Otra de las luchas del «santo padre», que el cardenal decano recordó, también resonó con fuerza en la plaza, cuando Estados Unidos intenta lograr un acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania, en guerra desde febrero de 2022.

Elevó su voz implorando la paz
«El papa Francisco elevó incesantemente su voz implorando la paz e invitando a la sensatez, a la negociación honesta para encontrar soluciones posibles» a las guerras, subrayó el purpurado, entre aplausos del público.
Las exequias del pontífice sirvieron de escenario para una discusión entre Trump y el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, en la basílica de San Pedro, la primera tras la tensa visita del europeo a la Casa Blanca en febrero.
«No fue solo el papa, fue un ser humano»
El fervor popular por el jesuita argentino llevó a que muchos fieles llegaran de madrugada para asegurarse un buen puesto en el funeral.
«No fue solo el papa, fue la definición de lo que es un ser humano», dijo Andrea Ugalde, de 39 años y llegada de Los Ángeles. «Cambió la Iglesia (…) defendió a los enfermos, a los sin hogar, a los pobres, a los animales», agregó.
Entre la marea de fieles también se encontraba el australiano Julian Assange, fundador de WikiLeaks, acompañado de su familia, constató un fotógrafo de la AFP.
Durante tres días de capilla ardiente, 250.000 personas ya habían rendido tributo al pontífice argentino, algunas esperando incluso hasta altas horas de la madrugada.
Decenas de presidentes, monarcas y primeros ministros también viajaron a Italia para despedir a Francisco, entre ellos el argentino Javier Milei, el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y los reyes de España, Felipe VI y Letizia.
El líder de 1.400 millones de católicos en el mundo falleció el 21 de abril a los 88 años por un ictus, casi un mes después de salir de una larga hospitalización por una neumonía bilateral.
Pese a la diferencia horaria, se organizaron veladas para seguir el funeral desde su Argentina natal, a la que nunca regresó como papa.
Veladas en Argentina para despedir al papa Francisco
Frente a la catedral de Buenos Aires, en la plaza de Mayo, un centenar de jóvenes organizaron una vigilia con canciones y velas hasta el inicio del funeral, a las cinco de la madrugada.
El evento sirve «para reivindicar el legado del papa, para transformar la tristeza que nos dejó su partida en un faro de esperanza», dijo a AFP Iara Amado, una trabajadora social de 25 años.
Santa María la Mayor, la última morada del papa, quedará a 11.000 km de su barrio natal de Flores.
Para su traslado, el gobierno italiano impuso una zona de exclusión aérea sobre Roma y desplegó unidades antidrones, francotiradores en los tejados y varios aviones de combate listos para despegar.
Pese a este despliegue, su tumba será fiel a la imagen de sencillez que se labró: de mármol procedente de la zona del norte de Italia, de donde era originaria su familia y con «Franciscus» como única inscripción.
«Un pastor sencillo»
El cardenal Jorge Mario Bergoglio escogió su nombre de sumo pontífice en homenaje a San Francisco de Asís, el santo de los pobres, cuando fue elegido el 13 de marzo de 2013.
El 266º papa trajo «del fin del mundo» su estilo austero, que lo llevó a elegir un sobrio apartamento en lugar del lujoso Palacio Apostólico e invitar a su mesa a personas sin hogar y presos.
«Era un pastor sencillo y muy querido en su archidiócesis, que viajaba por todas partes, incluso en metro y autobús (…) porque se sentía uno más del pueblo», reza el Rogito, un obituario oficial que repasa su vida.
Este se depositó el viernes por la noche dentro de su ataúd de madera, recubierto con una placa de zinc y otra de madera marcada con una cruz. Sus zapatos negros y su inseparable rosario también lo acompañarán para la eternidad.
La lucha contra la pederastia en la Iglesia y el impulso de un mayor papel para mujeres y laicos forman parte de su legado reformista, pero también enfrentó una dura oposición conservadora en la institución.
El adiós a Francisco dará paso a la elección de su sucesor. El cónclave para escogerlo debe convocarse entre 15 y 20 días después de su muerte, aunque los cardenales podrían hacerlo antes en una fecha aún por definir.
Presidentes y organizaciones en el funeral
La Plaza de San Pedro del Vaticano ha acogido este sábado el funeral del papa Francisco, en el que han participado más de 200.000 personas y delegaciones encabezadas por representantes de más de cien países, como el presidente de Argentina, Javier Milei, o el de EE.UU, Donald Trump, entre muchos otros.
Las exequias comenzaron oficialmente en torno a las 10:00 horas en la plaza vaticana y han estado oficiadas por el cardenal decano, Giovanni Battista Re, ante la presencia de otros purpurados y de la Curia. El féretro con el cuerpo del papa Francisco fue sacado en hombros desde dentro de la basílica, donde ha sido expuesto durante tres días, para ser dejado en el ‘sagrado’, la parte alta de la plaza.
La misa contó con la presencia de delegaciones de 130 países y organizaciones internacionales, entre las que se cuentan unos 50 jefes de Estado o de Gobierno y una decena de soberanos reinantes, como los Reyes de España, Felipe VI y Letizia.
Miles de personas despiden al Papa Francisco: «Adiós, padre»
El Papa Francisco ha recibido sepultura este sábado en la Basílica de San María la Mayor, donde ha llegado pasadas las 13:00 después de recorrer las calles de Roma.
Miles de personas, unas 150.000 según la oficina de Prensa del Vaticano, agolpadas en la calle han despedido entre aplausos, vítores y pancartas al Pontífice, fallecido el pasado lunes.

