«Estamos frente a un régimen de gobierno decadente y fracasado al cual la única alternativa que le queda es el engaño y las mentiras», dijo
Con información de Nota de Prensa
Regiones / Anzoátegui
LA NUEVA ANTORCHA. — El exdiputado regional, Jose «Cheo» Salazar, alzó su voz de protesta ante el progresivo deterioro de los servicios públicos en el país, haciendo especial énfasis en el colapso del sistema eléctrico nacional. Según Salazar, la crisis ha escalado de interrupciones programadas a un estado de «ensañamiento» que mantiene a la población sumida en la incertidumbre y la precariedad.
Salazar recordó con ironía los argumentos esgrimidos en el pasado para justificar las fallas, cuestionando la veracidad de las explicaciones oficiales.
“En su momento, se nos dijo que los rayos solares perpendiculares afectarían el sistema eléctrico nacional. Curiosamente, esos mismos rayos no parecen haber cruzado las fronteras hacia Colombia, Brasil o Guayana; misterios del astro rey que solo afectan a nuestro territorio. Los venezolanos aceptamos el sacrificio en su momento, pero hoy la realidad nos supera”, señaló el dirigente.
Falta de inversión y corrupción como causas de fondo
Para el exdiputado, el problema actual no tiene una justificación climática ni técnica válida, sino que responde a años de desatención. Salazar denunció que la falta de inversión sostenida, la ausencia de modernización de las plantas y el robo descarado de los recursos destinados al mantenimiento han dejado al sistema en un estado de vulnerabilidad absoluta.
“El problema ahora es que esos supuestos rayos solares perpendiculares no ceden, y sin ninguna explicación lógica por parte de quienes ostentan el poder, hemos pasado de un cronograma de racionamiento a un ensañamiento sistemático con cortes insoportables que destruyen la calidad de vida y la economía familiar”, afirmó Salazar.
Un llamado a la eficiencia
El dirigente regional fue enfático al señalar que, a pesar de los cambios en el panorama político y la desaparición de figuras clave del pasado, la estructura de gestión en Miraflores sigue siendo la misma: una mezcla de ineficiencia e incompetencia que se niega a dar paso a soluciones reales.
“Lamentablemente, aunque los rostros cambien o algunos ya no estén, la incapacidad para gestionar el país sigue instalada en el palacio presidencial. Es una historia que se cuenta y no se cree: estábamos mal y, bajo este esquema de gestión, vamos peor. El país exige respuestas, no excusas astronómicas”, concluyó.

