Con información de France 24
Internacionales
LA NUEVA ANTORCHA.- El expresidente brasileño Jair Bolsonaro permanece en terapia intensiva tras una cirugía abdominal urgente, relacionada con las secuelas de un atentado en 2018. Los médicos advirtieron que su recuperación será delicada y prolongada. Mientras tanto, enfrenta un proceso judicial por un presunto intento de golpe de Estado tras su derrota en las elecciones de 2022.
Aunque su esposa, Michelle, había escrito en Instagram que el expresidente brasileño Jair Bolsonaro estaba en el cuarto luego de la operación, los médicos aclararon que sigue en terapia intensiva y por ahora «no hay previsión» de alta.
El líder de extrema derecha, de 70 años, se sometió a la cirugía semanas después de que la Corte Suprema de Brasil decidiera enjuiciarlo por un presunto intento de golpe de Estado en 2022.
Bolsonaro pasó 12 horas en el quirófano tras presentar una «distensión abdominal» relacionada con una puñalada que sufrió durante un acto de campaña en 2018.
«El procedimiento fue necesario para tratar una obstrucción causada por pliegues en el intestino delgado», según la cuenta del exmandatario en X.
«La recuperación exige cuidados intensivos y será gradual», agrega el mensaje.
Leandro Echenique, cardiólogo de Bolsonaro, evaluó en conferencia de prensa que «fue una cirugía extremadamente compleja» pero «el resultado final fue excelente».
– Estou internado no Hospital DF Star, em Brasília, me recuperando de mais uma cirurgia que durou cerca de 12 horas. O procedimento foi necessário para tratar uma obstrução provocada por dobras no intestino delgado. Segundo os médicos, meu estado de saúde é estável, mas a… pic.twitter.com/lFvDKyeDeE— Jair M. Bolsonaro (@jairbolsonaro) April 14, 2025
«Va a ser un postoperatorio muy delicado y prolongado», advirtió el médico. Las primeras 48 horas resultarán «críticas» para definir los próximos pasos del tratamiento.
Saldrá de la UCI «en el momento oportuno», agregó.
«Nuestra expectativa, si todo ocurre como está previsto, es que permanezca (ingresado) por lo menos dos semanas», dijo por su parte el jefe de cirugía, Cláudio Birolini.
Según Echenique, Bolsonaro está «despierto, consciente, conversando e incluso ya hizo algún chiste». Por ahora se alimenta a través de suero.
Riesgo de complicaciones
Bolsonaro ha pasado seis veces por el quirófano en los últimos años debido a las secuelas del atentado que sufrió en septiembre de 2018, en plena campaña y semanas antes de ganar la elección presidencial.
En esta oportunidad, su pared abdominal se encontraba «bastante dañada» y su intestino había «sufrido» por una obstrucción, «lo que lleva a creer que venía con ese cuadro desde hacía algunos meses», afirmó Birolini.
Los médicos explicaron que el postoperatorio conlleva un aumento de riesgos como inflamación, infecciones, alta presión, trombosis, problemas de coagulación y afecciones pulmonares, por lo que Bolsonaro necesitará de «medidas específicas» para su cuidado.
Sin embargo, dijeron esperar que el líder de la derecha brasileña eventualmente regrese a tener «una vida normal, sin restricciones».
Cuando el pasado viernes sintió los «fuertes dolores» en el abdomen que lo llevaron al hospital, Bolsonaro realizaba una gira proselitista en el noreste de Brasil, bastión histórico de la izquierda.
La cirugía está «entre los más complejos» de los procedimientos a los que ha sido sometido Bolsonaro desde el ataque con cuchillo que sufrió en 2018, dijo Echenique.
«Después de experimentar tantos episodios similares en los últimos años, me he acostumbrado al dolor. Pero esta vez, incluso los médicos se sorprendieron», relató el sábado el exmandatario en redes sociales.

Entre el hospital y los tribunales
Mientras empieza su recuperación médica, Bolsonaro espera que la corte suprema fije fecha para un juicio en el que será acusado por una supuesta trama golpista.
La fiscalía lo inculpó por haber planificado un presunto intento de golpe de Estado para permanecer en el poder tras las elecciones de octubre de 2022, en las que perdió contra el actual presidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva.
Según la acusación, Bolsonaro habría buscado apoyo de las fuerzas armadas para impedir la asunción de Lula. De ser hallado culpable, podría enfrentar hasta 40 años de cárcel.
El exmandatario se declara inocente y dice ser un «perseguido».
Bolsonaro también está inhabilitado para competir en elecciones hasta 2030 por haber cuestionado sin pruebas la fiabilidad del sistema de votación brasileño. Sin embargo, insiste en que pretende ser candidato en las presidenciales de 2026, en las que Lula, de 79 años, también podría presentarse.

