Por Alberto García Sánchez
Opinión
LA NUEVA ANTORCHA.— ¡Dios mío, qué circo en el municipio Chacao! El alcalde Gustavo Duque se lució desfilando con sus perritos robóticos, adquiridos a precio de oro por el gobierno local, como si el pueblo estuviera pidiendo a gritos… ¡más latas con patas! Mientras tanto, los policías municipales, empleados y obreros, claman por un sueldo que alcance para el arroz y no solo para el aire.
Pero ¡agárrense de las manos!, como dice «El Puma» José Luis Rodríguez, porque lo increíble vino después. En plena «fiebre Therian» —esa tendencia de humanos que se identifican como animales—, jóvenes y adultos armaron un show mediático junto a los robots. La escena fue dantesca: entre la curiosidad de unos, amas de casa y vecinos furiosos gritaban consignas en señal de descontento. La pregunta en el aire era una sola: «¿Para qué tanto billete en perros que ni ladran ni hacen trucos?».
Y para rematar la fiesta, mientras los robots pasean, los profesores municipales y nacionales tiraron la toalla en varios sectores e iniciaron un paro que parece no tener retorno. ¡El colmo! Duque se lleva todos los memes y reproches de los contribuyentes por invertir en «juguetes caros» en plena crisis económica.
¿Los Therian? Humanos queriendo cuatro patas y cola… todo un alboroto en el municipio más rico de la Gran Caracas. Ahí los padres, más que sonrisas nerviosas, lo que necesitan es apoyo psicológico de emergencia antes de que el municipio entero se convierta en un zoológico. Rogamos para que a los otros alcaldes del país no se les ocurra distraer los recursos en semejante ocurrencia.
¡Así de simple, Sr. Alcalde! ¡Guaao… Guaao!

